Buscan evitar que familias tengan que ir a la Justicia para escolarizar a chicos con TEA en Río Negro

En Río Negro, conseguir una vacante escolar para un chico con discapacidad no siempre es un trámite más.

En muchos casos, termina en la Justicia.

Ese es el punto de partida de un proyecto presentado en la Legislatura que busca cambiar esa situación y garantizar, en la práctica, el acceso a la educación para niños, niñas y adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otras diversidades cognitivas.

Según el proyecto impulsado por los legisladores Lucas Pica y Facundo López (JSRN), la propuesta apunta a modificar la Ley de Educación 4819 para eliminar barreras que —de acuerdo a los fundamentos— todavía persisten dentro del sistema educativo.

Uno de los cambios centrales es la creación de un Registro Público de Vacantes, que obligaría a todas las escuelas, tanto públicas como privadas, a publicar de manera actualizada la disponibilidad de cupos por grado.

La medida, según lo planteado, busca transparentar el acceso y evitar situaciones en las que las familias no obtienen respuestas claras o enfrentan rechazos sin justificación.

De acuerdo a lo expuesto en el proyecto, estas dificultades no responden únicamente a cuestiones administrativas, sino también a barreras institucionales y culturales que terminan limitando el derecho a la educación.

Otro eje clave es la formación obligatoria en discapacidad y TEA para todo el sistema educativo. La iniciativa propone que estas capacitaciones sean gratuitas y formen parte de las responsabilidades de los trabajadores de la educación.

El objetivo, según se detalla, es avanzar hacia entornos escolares que no solo integren, sino que realmente incluyan.

Además, el proyecto plantea mayores exigencias para las instituciones privadas. Para mantener su reconocimiento oficial, deberán demostrar que sus reglamentos de admisión no contradicen principios de inclusión.

Esto implicaría, en la práctica, un mayor control sobre posibles restricciones o condiciones de ingreso.

El contexto no es menor.

Según expresó el legislador Pica, a pesar de que existe un marco legal que reconoce estos derechos, muchas familias todavía deben recurrir a instancias judiciales para que se cumplan.

En ese sentido, el proyecto toma como referencia fallos recientes que plantean que el problema no está en la discapacidad, sino en los obstáculos que impone el entorno.

Por ahora, se trata de una iniciativa en etapa legislativa.

Pero abre una discusión que excede lo técnico.

Porque más allá de la ley, la pregunta sigue siendo concreta: si el sistema educativo está preparado para incluir… o si todavía obliga a muchas familias a pelear por un derecho básico.

Buscan limitar celulares e inteligencia artificial en escuelas de Río Negro: qué cambiaría en las aulas

El uso del celular en el aula —y ahora también de la inteligencia artificial— podría cambiar de forma significativa en Río Negro.

Un proyecto presentado en la Legislatura propone establecer reglas claras sobre cuándo, cómo y para qué se pueden usar dispositivos digitales y herramientas tecnológicas en las escuelas.

La iniciativa, impulsada por la legisladora Roberta Scavo (CC ARI), busca —según el texto oficial— ordenar un escenario que hoy crece sin regulación: el uso cotidiano de celulares, aplicaciones e inteligencia artificial por parte de estudiantes.

En términos concretos, el proyecto plantea límites claros.

En los niveles Inicial y Primario, los alumnos no podrían utilizar dispositivos personales durante la jornada escolar, salvo casos excepcionales autorizados. En el Nivel Secundario, el uso del celular quedaría restringido únicamente a situaciones en las que el docente lo habilite con fines pedagógicos.

Pero el punto más novedoso está en la inteligencia artificial.

Según el proyecto, se prohibiría su uso cuando reemplace de manera generalizada la producción de los estudiantes o impida a los docentes verificar si realmente hubo aprendizaje. También se limitaría en casos donde pueda afectar evaluaciones, vulnerar datos personales o generar situaciones de acoso o discriminación.

Además, se establecen restricciones específicas sobre la grabación o difusión de imágenes y audios dentro de las escuelas, que solo podrían realizarse con autorización institucional y consentimiento.

Desde la fundamentación, se aclara que la intención no es prohibir la tecnología, sino regularla. “No se trata de restringir el acceso, sino de ordenar su uso bajo criterios pedagógicos, éticos y de protección de derechos”, señala el proyecto.

El planteo surge en un contexto donde el uso intensivo de dispositivos en el aula genera preocupación. Según se cita en la iniciativa, informes de organismos internacionales como UNESCO y OCDE advierten que el uso sin control de tecnología puede impactar negativamente en el rendimiento académico, especialmente en áreas básicas.

El proyecto también apunta a problemas concretos que ya se registran en las escuelas, como la distracción en clase, el acceso a contenidos inapropiados y situaciones de ciberacoso.

Por ahora, se trata de una propuesta legislativa que deberá avanzar en su tratamiento y debate dentro de la Legislatura.

Pero la discusión ya está planteada.

Hasta dónde regular el uso de la tecnología en el aula, y cuánto espacio dejar a una herramienta que, para muchos, ya forma parte natural del aprendizaje.

Vuelven las sanciones a las escuelas de Río Negro: un proyecto pone en la mira el ausentismo y el bullying

El esquema actual de convivencia escolar en Río Negro quedó bajo fuego y un nuevo proyecto busca cambiarlo de raíz. Con críticas directas a la normativa vigente, legisladores impulsan una reforma que vuelve a instalar sanciones concretas frente al ausentismo y los conflictos dentro de las aulas.

La iniciativa apunta a derogar una resolución clave que, según sus autores, dejó a las escuelas sin herramientas reales para enfrentar situaciones críticas. “Se debilitó el sentido de pertenencia y los aprendizajes”, sostienen, al tiempo que advierten sobre un aumento de las inasistencias y casos de violencia escolar.

Uno de los puntos más fuertes del proyecto es la vuelta de un límite estricto: hasta 25 faltas justificadas o 20 en total. Superado ese número, el estudiante perderá la regularidad y no podrá promocionar de forma directa. Además, tres llegadas tarde o retiros anticipados contarán como una falta, lo que endurece el control diario.

Pero el foco no está solo en la asistencia. El proyecto también reconfigura el sistema disciplinario en un contexto marcado por denuncias de bullying, agresiones y conflictos dentro de las escuelas. Se establecen tres niveles de inconducta —leves, graves y muy graves— con consecuencias que van desde llamados de atención hasta suspensiones de hasta 10 días.

En los casos más delicados, como violencia física, amenazas o ciberbullying sostenido, incluso se contempla la posibilidad de reubicar al estudiante en otra institución. Un dato que no pasa desapercibido: cada dos amonestaciones se transformarán en una inasistencia injustificada, impactando directamente en la permanencia escolar.

Según los impulsores, el sistema no busca expulsar a los alumnos, sino corregir conductas. Por eso, junto a las sanciones, se plantean medidas de reparación como tareas comunitarias, talleres reflexivos o disculpas formales. “No es un enfoque punitivo, sino formativo”, remarcan.

El proyecto ya ingresó en la Legislatura y abre una discusión de fondo: hasta dónde deben llegar las sanciones en la escuela y si endurecer las reglas es la respuesta frente a problemas que, para muchos, exceden el aula.

Las próximas semanas serán clave. Porque detrás de este cambio hay algo más que una norma: se juega el modelo educativo que Río Negro quiere sostener.

Impulsan dar ventaja en los cargos a docentes formados en Río Negro: cómo podría cambiar el sistema

Conseguir un cargo docente en Río Negro podría depender, en el futuro, no solo de la formación o la experiencia, sino también de dónde se estudió.

Un proyecto presentado en la Legislatura propone otorgar puntaje adicional a maestros y profesores que se hayan formado en instituciones educativas de la provincia, lo que podría modificar el orden en el acceso a cargos y suplencias.

Según el texto impulsado por la legisladora Soraya Yauhar (JSRN), la iniciativa busca reformar el Estatuto del Personal Docente para incorporar un criterio de arraigo territorial en la clasificación de los profesionales.

En términos concretos, el proyecto plantea sumar cuatro puntos a egresados de Institutos de Formación Docente Continua de Río Negro y a quienes acrediten domicilio en la provincia. Además, prevé otorgar tres puntos a graduados de la Universidad Nacional de Río Negro y de carreras dictadas en territorio provincial por la Universidad Nacional del Comahue.

Según lo expuesto en el proyecto, el objetivo es priorizar a docentes que conozcan el contexto local y que hayan desarrollado su formación en vínculo con la realidad sociocultural y productiva de la provincia.

El argumento central apunta a que ese conocimiento permitiría una enseñanza más adaptada a los estudiantes. “Los años de residencia en la provincia facilitan el conocimiento del contexto cultural y socioproductivo”, se señala en los fundamentos.

Pero el impacto no es solo pedagógico.

De aprobarse, la medida podría alterar el sistema de puntajes que define quién accede primero a un cargo, lo que introduce una diferencia concreta entre docentes según su lugar de formación.

El proyecto también se enmarca, según el texto oficial, en un contexto de caída de matrícula escolar, vinculada a las bajas tasas de natalidad, lo que obliga —según se argumenta— a repensar políticas educativas con mayor arraigo territorial.

La propuesta modifica el artículo 143 de la Ley L N° 391 y se presenta como una herramienta para fortalecer el vínculo entre educación y territorio.

Sin embargo, abre una discusión de fondo.

Por un lado, plantea la posibilidad de priorizar a docentes locales. Por otro, introduce un criterio que podría generar diferencias en la competencia por los cargos.

Por ahora, se trata de un proyecto en etapa legislativa.

Y la decisión final no solo definirá cambios en el sistema educativo, sino también cómo se entiende el equilibrio entre igualdad de oportunidades y arraigo en la provincia.

Un docente será juzgado en Río Negro acusado de abusar de 11 alumnas en una escuela primaria

La causa ya tiene fecha clave. Un docente de plástica de una escuela primaria de San Antonio Oeste será llevado a juicio oral y público, acusado de presuntos hechos de abuso sexual contra 11 alumnas, según informó el Ministerio Público Fiscal.

La decisión fue tomada tras la audiencia de control de acusación, donde se definió avanzar a la instancia de juicio y se delimitó la prueba que será analizada durante el proceso.

De acuerdo a la imputación fiscal, los hechos habrían ocurrido entre 2023 y 2024, en el marco de clases dictadas por el docente. Según la Fiscalía, el hombre se habría valido de su rol para cometer los abusos, en una modalidad que será objeto de análisis durante el debate judicial.

En función de la escala penal prevista —que va de 3 a 12 años de prisión—, el juicio será llevado adelante por un tribunal colegiado integrado por tres jueces.

En la audiencia también se resolvieron aspectos clave sobre cómo se desarrollará el proceso. El magistrado interviniente dispuso limitar el alcance de ciertos testimonios: las personas adultas podrán declarar sobre cómo tomaron conocimiento de los hechos y qué medidas adoptaron, pero no podrán reproducir los relatos de las menores por vías indirectas.

En esa misma línea, se establecieron criterios para las declaraciones de directivos y profesionales intervinientes, que deberán centrarse en aspectos técnicos y en las acciones institucionales realizadas.

Además, el juez condicionó la incorporación de parte de la evidencia a que previamente sea puesta a disposición de la defensa, con el objetivo de garantizar el debido proceso.

En cuanto a la prueba testimonial, se prevé la participación de alrededor de 20 testigos, entre integrantes del ámbito educativo, profesionales y personal técnico.

Cabe recordar que, en el inicio de esta etapa, también se dispuso la prórroga de la prisión preventiva del acusado por dos meses, mientras se avanza hacia el juicio.

El proceso buscará determinar la responsabilidad o no del imputado en los hechos que se le atribuyen, en un caso que pone en foco el ámbito educativo y los mecanismos de protección institucional.

La definición quedará ahora en manos del tribunal, en una instancia donde se evaluarán las pruebas y los testimonios incorporados.

Porque, a partir de este punto, la causa entra en su etapa más decisiva.

Sin mochilas ni bolsos: una escuela de Catriel aplica medidas especiales tras amenazas en secundarios

Una medida poco habitual comenzó a aplicarse en una de las escuelas secundarias de Catriel y generó impacto inmediato en la comunidad educativa.

A partir del miércoles 22 de abril, los estudiantes de la ESRN N° 78 deberán asistir al establecimiento únicamente con carpeta y lapicera, sin mochilas ni bolsos. La decisión forma parte de una serie de acciones preventivas adoptadas tras una situación de amenazas que requirió la intervención de autoridades.

Según informaron desde el equipo directivo, la medida busca “no minimizar el hecho y garantizar la seguridad de los estudiantes y todo el personal”, en el marco de protocolos activados junto a Supervisión y organismos correspondientes.

El cambio en la dinámica escolar no es aislado.

De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, en los últimos días se registraron situaciones similares en otras instituciones de la ciudad (CET 7 y ESRN 21), lo que llevó a reforzar controles y revisar medidas de seguridad en distintos establecimientos. En algunos casos, como en el CET 7, se dispuso incluso presencia policial en el horario de salida de los estudiantes, como parte de las acciones preventivas.

En ese contexto, el eje pasó a ser la prevención.

La restricción de elementos de ingreso —como mochilas o bolsos— apunta a generar un entorno más controlado dentro de la escuela, mientras se avanza en el análisis de lo ocurrido.

Desde las instituciones educativas remarcan que todas las decisiones se toman en coordinación con el Ministerio de Educación de Río Negro y buscan llevar tranquilidad a las familias, en un escenario donde la prioridad es sostener la actividad escolar en condiciones seguras.

Por el momento, las situaciones se encuentran bajo seguimiento y no se informaron públicamente responsables identificados, mientras continúan las actuaciones correspondientes.

En paralelo, el impacto ya se siente en la comunidad.

Porque más allá de las medidas, lo que cambia no es solo la forma de ir a la escuela.

Es la manera en que estudiantes, docentes y familias viven el día a día dentro de esos espacios.

Buscan cambiar el ingreso docente en Río Negro y dar prioridad a quienes viven en la provincia

La forma en que se accede a un cargo docente en Río Negro podría cambiar.

En la Legislatura provincial se están analizando proyectos que buscan modificar los criterios de ingreso, sumando un punto clave: la residencia en la provincia.

Una de las propuestas, impulsada por los legisladores Juan Martín y María Laura Frei, plantea dar más puntaje a quienes viven en Río Negro y tienen trayectoria dentro del sistema educativo local.

Según explican en el proyecto, la idea surge de una situación que consideran injusta: docentes formados en la provincia que no logran acceder a cargos porque quedan por debajo de otros postulantes con más puntaje, pero que vienen de otras jurisdicciones.

“No cerramos puertas, sino que abrimos oportunidades para quienes han sido postergados durante décadas”, señalan en los fundamentos.

La propuesta incluye sumar puntos por residencia efectiva y agregar más puntaje según los años trabajados dentro del sistema rionegrino. También se busca dar un incentivo mayor a quienes trabajen en zonas rurales o alejadas, con la intención —según el proyecto— de fomentar la continuidad y no solo ingresos temporales.

Por otro lado, hay otra iniciativa, presentada por los legisladores Lorena Matzen y Ariel Bernatene, que va un paso más allá: propone que sea obligatorio acreditar al menos dos años viviendo en la provincia para poder ingresar a la docencia.

Por ahora, ambos proyectos están en discusión y no implican cambios vigentes.

Como suele pasar con este tipo de temas, las posturas pueden ser distintas. Algunos ven estas medidas como una forma de fortalecer el arraigo y darle más oportunidades a quienes viven en la provincia. Otros plantean que puede abrir un debate sobre las condiciones de acceso al trabajo docente.

Además, uno de los proyectos también propone exigir el Certificado de Antecedentes Penales a nivel nacional, tanto para docentes como para personal de apoyo, con el objetivo de reforzar los controles en las escuelas.

La discusión recién empieza y todavía puede tener cambios en el tratamiento legislativo.

Pero el tema ya está sobre la mesa.

Y vuelve a instalar una pregunta que no es solo técnica: quién debería tener prioridad a la hora de enseñar en Río Negro.

Docentes denunciaron sueldos millonarios en la Legislatura y se reactivó el conflicto en Río Negro

La tensión salarial en Río Negro sumó un nuevo capítulo y esta vez con acusaciones directas que apuntan al corazón del poder político. El gremio docente UnTER denunció una fuerte desigualdad en los aumentos dentro del Estado y puso el foco en los ingresos de la Legislatura.

Según expresaron, mientras a los trabajadores estatales se les ofrecen salarios “de pobreza”, bonos y sumas en negro, en otros sectores los incrementos avanzan a un ritmo muy distinto.

El dato que encendió la polémica es contundente: desde el sindicato aseguran que en la Legislatura rionegrina los aumentos alcanzaron hasta un 14% en el mismo período, con una proyección de 22% semestral y 44% anual, cifras que superan ampliamente las propuestas que reciben docentes y otros empleados públicos.

Pero no es solo el porcentaje lo que generó malestar.

Desde UnTER advirtieron que estos incrementos se aplican mediante mecanismos acumulativos, lo que impacta directamente en salarios ya elevados. En ese contexto, señalaron que hay legisladores que perciben más de $10 millones mensuales, producto del sistema de “enganche” automático a esas paritarias.

“Mientras a la docencia se nos pide resignación, hay sectores que siguen ampliando sus privilegios”, cuestionaron desde el gremio.
La denuncia también apunta a una decisión política más profunda. Para el sindicato, el gobierno provincial está eligiendo sostener beneficios para sectores de poder mientras ajusta sobre la clase trabajadora.

En paralelo, remarcaron que las propuestas salariales actuales no impactan en el básico ni en la antigüedad, lo que también repercute en las jubilaciones. “No es falta de recursos, es una definición política”, sostuvieron.

El conflicto se da en un contexto donde, según indicaron, la docencia ya perdió poder adquisitivo durante el primer semestre frente a la inflación y no está dispuesta a seguir resignando ingresos.

Por eso, exigieron una recomposición salarial real, con aumentos en blanco y paritarias efectivas que permitan recuperar lo perdido.
“Necesitamos salarios dignos. No vamos a aceptar seguir perdiendo”, afirmaron.

El reclamo quedó formalizado en un documento difundido este 3 de abril desde General Roca, y anticipa un escenario de mayor conflictividad si no hay respuestas en las próximas negociaciones.

Una mamá se metió a la obra de la escuela 218 de Catriel: “Lo que vi fue indignante”

Una fuerte denuncia pública volvió a poner el foco en el estado de las obras en la Escuela Primaria 218 de Catriel, luego de que una madre decidiera ingresar al sector en refacción y expusiera lo que, según relató, encontró en el lugar.

La publicación, realizada por Laura Candia, generó repercusión en redes sociales y reavivó el reclamo de varias familias que cuestionan la falta de avances claros y condiciones adecuadas para el regreso pleno a clases.

“Hoy me metí en un lugar donde supuestamente los padres no podemos estar. Lo hice porque quiero saber”, escribió, al explicar por qué decidió acceder al espacio donde se desarrollan los trabajos.

Según su relato, en el lugar no habría supervisión visible y las tareas presentarían desorden y falta de planificación. “No hay nadie inspeccionando. Trabajos mal organizados. Se está enmasillando adentro sin terminar arriba”, describió.

La situación, según expresó, genera preocupación entre las familias por el impacto directo en la educación y seguridad de los estudiantes. En ese sentido, planteó una serie de interrogantes: cuándo podrán asistir todos los alumnos con normalidad, cuándo se dejará de “improvisar” y quién se hará responsable por los retrasos.

El reclamo también incluyó cuestionamientos a la continuidad de problemas que, aseguran, se arrastran al menos desde el año pasado. Entre ellos, mencionó la falta de respuesta a pedidos básicos dentro del establecimiento.

“Las familias ya fuimos demasiado pacientes”, señaló, en referencia a los cambios que debieron atravesar en los últimos años, y remarcó que la situación actual “no se puede seguir tolerando”.

En su publicación, la madre apuntó contra distintos actores vinculados a la obra y al sistema educativo, y exigió respuestas concretas, plazos definidos y condiciones adecuadas para garantizar el normal funcionamiento de la escuela.

El planteo volvió a instalar el debate sobre el estado de la infraestructura escolar en la ciudad y la necesidad de controles efectivos en obras que impactan directamente en la comunidad educativa.

“Nos sacan el trabajo” vs “todos somos argentinos”: estalló el debate por la ley docente en Río Negro

El proyecto que propone exigir dos años de residencia en Río Negro para ejercer la docencia no solo abrió un debate político, sino que generó un fuerte cruce entre vecinos en redes sociales, donde se multiplicaron las posturas enfrentadas.

Por un lado, muchos usuarios respaldaron la iniciativa con un argumento central: priorizar el trabajo local. “Hay muchos jóvenes recibidos y tienen que estar haciendo otros trabajos”, planteó una lectora. En la misma línea, otros señalaron que la medida permitiría ordenar el acceso a los cargos y evitar que personas de otras provincias ocupen puestos rápidamente.
Ese sector también apuntó a una situación que consideran injusta: “¿Cómo puede ser que haya gente de Catriel sin trabajo mientras otros llegan y acceden a cargos?”, cuestionaron en varios comentarios.

Sin embargo, del otro lado surgieron voces que rechazaron la propuesta y advirtieron sobre un posible escenario de discriminación. “Todos somos argentinos”, resumió una usuaria. Otra docente fue más directa: “El título es nacional. Cualquier persona tiene derecho a trabajar en cualquier parte del país”.

También aparecieron testimonios que pusieron en primer plano el desarraigo: “Nadie deja su familia por gusto. Venimos a ocupar cargos que estaban vacantes”, señalaron.

En medio del cruce, también aparecieron voces que intentaron ir más allá de la discusión por la residencia y poner el foco en las condiciones del sistema. “El problema no es quién viene, el problema es que con el sueldo no se puede vivir”, planteó una docente, en una de las ideas que más se repitió entre los comentarios.

En la misma línea, otros usuarios señalaron que el conflicto no se resuelve con restricciones sino con mejoras de fondo. “No sobran docentes, faltan escuelas”, advirtió otro lector, apuntando a la falta de infraestructura y a las dificultades para cubrir cargos en distintas localidades.

El intercambio dejó al descubierto algo más profundo que una discusión técnica: una tensión creciente entre trabajadores, en un contexto de salarios que no alcanzan, cargos que no alcanzan y un sistema que sigue sin resolverse.

El proyecto recién empieza su recorrido, pero el debate ya está abierto. Y no gira solo en torno a quién puede enseñar, sino a algo más incómodo: qué está fallando para que el conflicto sea entre docentes y no con el sistema. Y también, la pregunta que empieza a asomar es otra: si el problema es quién llega… o lo que hoy no alcanza.