Durante los últimos días, se multiplicaron en redes sociales los reclamos de vecinos y vecinas de Catriel por la falta de suministro de agua, la baja presión y la mala calidad del servicio, una situación que, según relatan, se extiende desde hace varios días y en algunos casos semanas.
Las quejas describen escaso caudal durante el día, ausencia total de agua en horarios nocturnos y presencia de agua turbia, lo que generó malestar y cuestionamientos por el pago regular de la boleta frente a un servicio considerado deficiente. Vecinos de distintos barrios señalaron que realizaron los reclamos correspondientes a través de los canales habilitados, pero que el servicio no se regulariza.
Hasta el momento, no se emitieron comunicados oficiales desde Aguas Rionegrinas S.A. ni desde el Gobierno de Río Negro informando qué está ocurriendo con el sistema de abastecimiento ni cuándo podría normalizarse la situación, lo que profundiza la incertidumbre entre los usuarios.
El escenario contrasta con una serie de gestiones y obras anunciadas en los últimos años. El 9 de enero de 2026, la Municipalidad de Catriel informó reuniones entre la intendenta Daniela Salzotto y autoridades de ARSA para mejorar la prestación del servicio, incluyendo la incorporación de cuatro grupos electrógenos destinados a reforzar estaciones de bombeo de agua y cloacas ante cortes de energía.
Durante 2025, también se difundieron trabajos del Departamento Provincial de Aguas, como la limpieza del canal urbano TX1, tareas de mantenimiento en la estación de bombeo y acciones conjuntas entre ARSA y el Municipio para la instalación de cañerías en sectores de alta circulación.
A esto se suma el antecedente del Plan Director de Agua Potable, presentado en diciembre de 2022, que prometía asegurar el acceso al agua segura por más de 20 años, con obras de captación, ampliación de la planta potabilizadora, una cisterna de 2.040 m³ y mejoras estructurales en la red. En aquel momento, se reconocía que el sistema tenía limitaciones por problemas estructurales, variabilidad de las fuentes y capacidad hidráulica insuficiente. Actualmente la obra está paralizada o al menos no se han informado nuevos avances.
Sin embargo, pese a este conjunto de anuncios y trabajos, la realidad actual muestra que el servicio continúa funcionando de manera irregular, y que en algunos sectores directamente no funciona, aun cuando los usuarios afirman haber cumplido con los reclamos formales. La ausencia de información oficial sobre las causas y los plazos de solución mantiene abierto un conflicto que impacta de lleno en la vida cotidiana de la comunidad.
La Noche Urbana desarrollada en el Anfiteatro Municipal tuvo como eje inicial las presentaciones de Real Plan y Undergrunge, dos bandas locales que representaron la escena rockera de Catriel dentro del cronograma del Febrero Cultural.
Las actuaciones en vivo dieron marco a una propuesta más amplia, que luego incorporó sonidos urbanos a través de DJ Ángel y Puerta Norte Trap, generando una programación que recorrió distintos estilos musicales en una misma noche.
La convocatoria se amplió con una exposición de autos tuning, que aportó otra dimensión al encuentro y atrajo a públicos diversos, integrando música, diseño y cultura urbana en un mismo espacio.
La actividad se inscribió dentro de la agenda cultural de febrero, orientada a fortalecer la participación comunitaria y a visibilizar a artistas locales mediante eventos abiertos y gratuitos.
La 1ª Peatonal del Año en Catriel puso el foco en la participación de artistas locales, emprendedores y productores gastronómicos, en una noche que reunió múltiples expresiones culturales en el espacio público.
Sobre avenida San Martín, entre La Pampa y Jujuy, se desplegó una programación que incluyó música en vivo, la definición de La Voz del Verano y la presencia de distintos géneros musicales, acompañados por una importante concurrencia.
La circulación de vecinos y vecinas permitió además visibilizar el trabajo de artesanos y emprendedores, junto con una muestra de autos tuning, integrando propuestas culturales y comerciales en una misma jornada.
La actividad se sumó al calendario de verano y reforzó el rol de la peatonal como punto de encuentro y dinamización del centro urbano.
El Servicio de Hemoterapia del Hospital Cecilia Grierson realizará una colecta de sangre durante dos jornadas consecutivas, lunes y martes, en el horario de 14 a 16, con convocatoria abierta a la comunidad de Catriel.
Para poder donar, se solicita concurrir con documento de identidad, haber realizado un desayuno liviano sin lácteos ni grasas y encontrarse en buen estado de salud.
La iniciativa apunta a fortalecer la disponibilidad de sangre para pacientes que lo requieran y a fomentar la participación solidaria de vecinos y vecinas en el sistema de salud local.
La banda Ojo Animal anunció una presentación en vivo para este sábado 7 de febrero, a las 23:00 hs, en Buffalo Food & Drinks, en modalidad en la terraza. El evento fue difundido como de entrada libre y gratuita.
En la convocatoria se informan los canales de contacto del proyecto: Ojo Animal (Facebook) y @ojoanimal3 (Instagram).
La pieza promocional también menciona la participación de Lucas Luque en fotografía y videos, Matías Sumaquero como sonidista y Marcovecchio Maximiliano en iluminación profesional.
La Municipalidad de Catriel puso en funciones a Ariel Marcuzzi como nuevo Secretario de Servicios Públicos, una de las áreas con mayor impacto en la vida cotidiana de la comunidad por su rol en la provisión de servicios esenciales.
El anuncio fue realizado por la intendenta Daniela Salzotto, quien subrayó que la designación reconoce el recorrido de Marcuzzi como trabajador municipal, con más de 20 años de experiencia dentro del ámbito local, así como su conocimiento operativo del funcionamiento interno del Municipio.
Desde el Ejecutivo señalaron que la Secretaría de Servicios Públicos cumple una función central en el vínculo diario entre el Estado y los vecinos, ya que concentra tareas que llegan de manera directa a los hogares de la ciudad. En esta nueva etapa, Marcuzzi estará acompañado por Walter Ríos, quien continuará desempeñándose como Director de Servicios Públicos, con el objetivo de fortalecer el funcionamiento del área y optimizar la calidad de las prestaciones.
Durante la presentación, Salzotto también agradeció el trabajo realizado por Pedro Suárez, quien estuvo al frente de la Secretaría, y destacó su compromiso y la labor desarrollada durante su gestión.
La empresa transportista provincial Transcomahue avanza con la reparación definitiva del tendido eléctrico afectado por la caída de una estructura de la Línea de Alta Tensión (LAT) de 132 kV Medanito–Los Divisaderos, ocurrida a comienzos de este año. Los trabajos se desarrollan durante las jornadas de viernes 6 y sábado 7 de febrero en la localidad de Catriel.
Según lo informado, las tareas incluyen el levantamiento de la columna definitiva, el llenado de la base con hormigón, el retiro de las torres provisorias y la posterior energización del sistema. El operativo comenzó a las 7 de la mañana del viernes y se extenderá hasta el sábado por la tarde, con un importante despliegue de personal y equipamiento especializado.
Para evitar interrupciones prolongadas del suministro, la empresa indicó que se volverá a implementar una maniobra de abastecimiento en isla, conectando el servicio eléctrico desde la central hidroeléctrica Casa de Piedra, lo que permitirá mantener la energía durante gran parte de los trabajos.
No obstante, se confirmó que será necesario realizar un corte total del servicio para normalizar la configuración del sistema eléctrico. La interrupción está prevista para el sábado a las 17:00, con una duración estimada de alrededor de una hora, y alcanzará a la totalidad de la ciudad.
La confirmación de la Tecnicatura Universitaria en Emergencias Sanitarias en Catriel marca un paso significativo en el acceso a la educación superior en la región. A partir de un convenio entre la Municipalidad y la Universidad Nacional del Comahue, la ciudad incorporará desde marzo de 2026 una nueva carrera universitaria gratuita, con financiamiento local.
El acuerdo, firmado el 4 de diciembre con la participación de la decana Silvia Ávila, garantiza las condiciones necesarias para el dictado de la carrera, incluyendo infraestructura, equipamiento, conectividad y docentes, y se inscribe en una estrategia municipal orientada a fortalecer la oferta educativa sin depender de financiamiento nacional.
La tecnicatura tendrá una duración de dos años y medio y ya completó su etapa de preinscripción. Durante febrero se abrirá la inscripción definitiva y el concurso docente, con acompañamiento municipal para quienes requieran asistencia en el proceso. Desde la Facultad de Ciencias Médicas señalaron que Catriel fue definida como una sede clave por su ubicación geográfica, que permite atraer estudiantes de 25 de Mayo, Rincón de los Sauces y Añelo, ampliando el impacto regional de la propuesta y reduciendo la necesidad de traslado a grandes centros urbanos.
La experiencia de expansión territorial de la UNCo en salud incluye antecedentes recientes en Cutral Co y Junín de los Andes, donde se dictó la Tecnicatura Universitaria en Farmacia, con una matrícula combinada de 120 estudiantes, y con apoyo de municipios y del sistema de salud provincial. Estas iniciativas forman parte de una política universitaria coordinada desde 2022, que busca ampliar el acceso a la formación superior en el interior patagónico.
La incorporación de Catriel al mapa universitario se vincula además con el proyecto de creación de un Centro Regional de Estudios Superiores, una iniciativa que apunta a consolidar a la ciudad como espacio formador, con impacto educativo, social y económico para la comunidad local y las zonas aledañas.
En un escenario donde la Facultad de Ciencias Médicas concentró una parte sustancial de los egresos de la UNCo durante 2025, la nueva tecnicatura refuerza el objetivo de formar recursos humanos en salud con arraigo territorial, ampliando oportunidades educativas y fortaleciendo la presencia universitaria en la región.
La falta de agua y la baja presión en distintos barrios de Catriel volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública. Mientras el Municipio intervino de manera directa en el barrio Preiss tras más de diez días sin suministro, las redes sociales se llenaron de reclamos de vecinos de otros sectores, especialmente de la zona de Cuatro Esquinas y el área céntrica, donde el servicio llega con escasa presión o directamente se interrumpe.
Las quejas se multiplicaron durante las últimas horas y reflejan un malestar que se repite cada verano. “¿Cuánto cuesta una nueva planta potabilizadora?” y “¿hasta cuándo vamos a seguir así?” fueron algunas de las preguntas que circularon, junto con cuestionamientos por la continuidad del cobro del servicio pese a las deficiencias. Otros vecinos apuntaron directamente a la falta de inversiones estructurales y al rol de la provincia en la prestación.
En ese contexto, la Municipalidad de Catriel llevó adelante tareas para restablecer el acceso al agua potable a familias de la calle Lima, en el barrio Preiss. La situación fue planteada en una reunión de Atención al Vecino encabezada por la intendenta Daniela Salzotto, donde los residentes expusieron que llevaban más de diez días sin suministro. A partir de ese reclamo, la Secretaría de Obras Públicas avanzó con medidas destinadas a normalizar el servicio en ese sector puntual.
Desde el Ejecutivo local indicaron que la intervención respondió a una situación crítica vinculada a una necesidad básica, y remarcaron que el Municipio actuó de manera directa ante la urgencia planteada por las familias. Sin embargo, la problemática excede ampliamente a ese barrio y volvió a dejar en evidencia una situación recurrente en la ciudad.
En paralelo a la intervención municipal, vecinos de Cuatro Esquinas, del centro y de otros barrios manifestaron que el agua llega con muy baja presión, lo que dificulta su uso cotidiano. Las quejas se concentraron especialmente en horarios pico y se replicaron en redes sociales con un tono cada vez más crítico hacia la prestación del servicio.
Días atrás, la empresa Aguas Rionegrinas S.A., responsable del servicio de agua potable en la ciudad, había informado la necesidad de cuidar el recurso debido a la elevada turbiedad del río Colorado, producto de las lluvias registradas en las últimas semanas. Según explicaron vecinos, cuando el río “viene como chocolate”, las limitaciones del sistema se hacen evidentes. No obstante, durante esta semana no se emitieron avisos específicos que anticiparan posibles cortes, interrupciones o baja presión del servicio.
La falta de comunicación preventiva fue uno de los puntos más cuestionados por los usuarios. “Hacés reclamos y no pasa nada”, expresaron algunos vecinos, que también señalaron que las boletas continúan llegando con normalidad pese a las falencias. El enojo acumulado volvió a poner sobre la mesa una discusión de fondo: la distancia entre lo que Catriel aporta a la provincia y la falta de obras estructurales que acompañen ese crecimiento.
El esquema actual deja en claro una división de responsabilidades. Mientras el servicio de agua potable depende de una empresa provincial, el Municipio interviene de manera puntual cuando se presentan situaciones críticas, pero no tiene control directo sobre la infraestructura ni sobre las decisiones de inversión. Esa tensión institucional se repite cada vez que el sistema entra en crisis.
La falta de una nueva planta potabilizadora, la necesidad de ampliar la capacidad de la existente y la ausencia de obras de fondo aparecen como reclamos históricos que resurgen con fuerza ante cada episodio de escasez. En redes sociales, varios vecinos plantearon que el problema ya no puede explicarse solo por la turbiedad del río o por situaciones excepcionales, sino por años de inversión insuficiente.
Mientras tanto, la respuesta sigue siendo fragmentada: intervenciones municipales de emergencia por un lado, advertencias generales de la empresa por otro, y una comunidad que vuelve a enfrentar restricciones en un servicio esencial. La pregunta que atraviesa el debate es hasta cuándo Catriel seguirá resolviendo la falta de agua con parches, sin una solución estructural que garantice previsibilidad y acceso pleno.
Lo que ocurre con el agua en la ciudad no es un hecho aislado ni nuevo. Es una problemática recurrente que combina infraestructura limitada, crecimiento urbano, condiciones ambientales y decisiones políticas postergadas. Y, como ocurre cada verano, la crisis vuelve a quedar expuesta cuando el servicio falla y la paciencia social se agota.
Dos ataques protagonizados por perros en la vía pública colocaron a Catriel en el centro de una crisis que la ciudad arrastra desde hace décadas. Los hechos dejaron un saldo trágico: un joven motociclista fallecido tras el primer episodio y otro hombre con heridas de extrema gravedad, que permanece internado en General Roca luego de haber sido atacado frente al edificio municipal. La conmoción social derivó en reclamos urgentes y obligó al Municipio a dar explicaciones públicas sobre su accionar.
El primer ataque, que terminó con la muerte de un joven que circulaba en motocicleta, fue el que encendió la alarma inicial. Días después ocurrió un segundo hecho grave en pleno centro de la ciudad. En ese caso, el hombre fue sorprendido por una jauría, perdió el control del rodado y cayó al asfalto. Ya en el suelo, fue agredido por los animales hasta que vecinos y otros conductores lograron asistirlo. Sufrió fracturas de costillas, lesiones internas y múltiples heridas, incluida la perforación de un pulmón.
La sucesión de ambos episodios expuso una situación largamente denunciada por vecinos: perros sueltos en distintos puntos de la ciudad, jaurías en zonas céntricas y barrios, y la falta de políticas sostenidas que aborden el problema de fondo.
En los días posteriores, el Municipio avanzó con el levantamiento de perros de la vía pública, lo que generó versiones cruzadas, temor en parte de la comunidad y un fuerte debate en redes sociales. Frente a ese escenario, el Ejecutivo local salió a aclarar públicamente que no se aplicó eutanasia sobre los animales retirados. Según la información oficial difundida el 4 de febrero de 2026, la intervención se realizó ante reiterados hechos que pusieron en riesgo la seguridad vial y la integridad de vecinos y vecinas, y se llevó adelante conforme a un oficio, dando intervención e informando a la Fiscalía de turno. Desde el Poder Judicial se confirmó que la Fiscalía de Catriel envió un requerimiento formal al Municipio tras los ataques, incorporando una dimensión judicial al conflicto.
El comunicado municipal fue difundido junto a fotografías que muestran a los perros reubicados, como parte de la explicación pública sobre el destino de los animales retirados de la vía pública. Según detallaron, los perros fueron trasladados bajo control y con asesoramiento veterinario, se encuentran en buen estado general de salud y, en algunos casos, se aplicó sedación intramuscular únicamente para facilitar el traslado y evitar reacciones agresivas, sin provocar daño.
De acuerdo a la versión oficial, los animales fueron reubicados en chacras y en hogares responsables, con adoptantes que firmaron actas de adopción responsable, y se garantizó la entrega de alimento, la desparasitación y el acceso a la castración. Además, se confirmó la habilitación de un registro de adoptantes y el inicio de un relevamiento exhaustivo de perros en situación de calle, con el objetivo de prevenir nuevos episodios de riesgo.
Previo al comunicado, desde la Asociación Civil Corazón Animal, plantearon una mirada crítica sobre la forma en que se implementaron los operativos y sobre el alcance real del acompañamiento estatal. Señalaron que el retiro de los animales se realizó sin aviso previo, de manera urgente, y que los perros habrían sido trasladados inicialmente al corralón municipal antes de ser entregados a adoptantes, sin que se informara oficialmente quiénes asumieron esas adopciones.
Desde Corazón Animal remarcaron además que, si bien el Municipio colabora, el apoyo es limitado. Indicaron que reciben dos bolsas de alimento por mes y que el acceso a castraciones para animales callejeros es insuficiente. También recordaron que se había acordado destinar un día semanal exclusivo para animales de la calle, un compromiso que —según señalaron— aún no se cumplió, y subrayaron la necesidad de aclarar que la asistencia municipal no cubre la totalidad del trabajo que realizan.
Catriel es una ciudad declarada no eutanásica, pero no cuenta con un refugio municipal ni con un sistema público permanente de resguardo para animales retirados de la calle. En ese marco, el Municipio anunció que la respuesta estructural definida por la intendenta Daniela Salzotto será la concreción de un refugio transitorio municipal, cuyo funcionamiento y alcances serán comunicados oficialmente en los próximos días.
La problemática, no obstante, no se reduce a los perros sin dueño. En la ciudad conviven animales en situación de abandono con perros que tienen propietarios pero circulan sin control, sin castración ni cuidados básicos. Esta tenencia irresponsable se refleja tanto en ataques a personas que caminan, circulan en bicicleta o en moto, como en la presencia cotidiana de animales con enfermedades graves, heridas o desnutrición, expuestos a morir en la vía pública.
Desde hace más de diez años, Corazón Animal sostiene una tarea constante de asistencia, atención veterinaria y promoción de adopciones responsables, sin financiamiento estatal, apoyándose en trabajo voluntario y aportes solidarios. En los hechos, su labor cubrió durante años los vacíos dejados por políticas públicas inexistentes o discontinuadas.
La sobrepoblación de animales callejeros no es un fenómeno reciente. Se arrastra desde la década del ’90 y atravesó todas las gestiones municipales. Durante los 20 años de gobierno de la Unión Cívica Radical, encabezados por María Rosa Iémolo, el problema creció sin políticas de control sostenidas. Entre 2011 y 2019, con Juntos Somos Río Negro y la gestión del veterinario Carlos Johnston, se realizaron castraciones en veterinarias privadas, pero no se implementaron castraciones masivas por barrios, y un refugio canino prometido nunca se concretó. Entre 2019 y 2023, con Viviana Germanier, también bajo JSRN, se restringió el acceso a las castraciones municipales, profundizando el escenario actual.
La actual gestión del Frente de Acción Vecinal, que en 2026 transita su tercer año, relanzó una política de castraciones gratuitas y sostenidas, con jornadas masivas y la puesta en funcionamiento de un quirófano móvil. Durante 2025 se realizaron 383 castraciones, una herramienta clave para la prevención, aunque con resultados necesariamente graduales frente a una crisis que hoy muestra su cara más extrema.
En paralelo, el Municipio informó que se encuentra en revisión el régimen de multas y sanciones por tenencia irresponsable, con la posibilidad de endurecer penalidades e intensificar controles a través del Juzgado de Faltas.
El debate público, amplificado en redes sociales, sigue siendo intenso. Sin embargo, empieza a consolidarse una idea central: no se trata de perros contra personas, sino de una crisis estructural de gestión, control y responsabilidad social compartida. El Estado tiene la obligación indelegable de garantizar seguridad y políticas claras; la comunidad, asumir su rol en la tenencia responsable y el no abandono.
Lo ocurrido dejó una certeza difícil de esquivar: la tragedia no fue un rayo en cielo despejado, sino la consecuencia de décadas de postergaciones. Las aclaraciones oficiales, la intervención judicial, la difusión de imágenes y los anuncios recientes colocan ahora a Catriel ante una disyuntiva concreta: transformar esta crisis histórica en un punto de inflexión real o volver a reaccionar, una vez más, cuando el daño ya esté hecho.