Las emociones, los conflictos familiares y la convivencia cotidiana dejaron de ser temas que quedan solamente puertas adentro. En Catriel, cada vez más vecinos empiezan a buscar espacios para hablar, entender y compartir situaciones que atraviesan a muchas familias de la comunidad.
Esa necesidad volvió a quedar reflejada durante la capacitación “Familias Emocionales: Funcionales / Disfuncionales”, organizada por Fuerza Rionegrina y Federal, que reunió a una importante cantidad de participantes en la ciudad.
La actividad contó con la presencia del Perito en Psicografología Científica Rubén A. Moreno, quien desarrolló una exposición enfocada en las dinámicas familiares, el manejo de las emociones y la importancia de fortalecer vínculos saludables dentro del hogar.
Pero más allá de la charla puntual, lo que volvió a aparecer fue una realidad que atraviesa a muchas familias: la necesidad de encontrar espacios donde poder hablar de lo emocional sin prejuicios y compartir experiencias vinculadas a la crianza, la convivencia y los desafíos cotidianos.
Durante el encuentro participaron madres, padres y vecinos de distintas edades, generando momentos de intercambio y reflexión sobre situaciones que forman parte de la vida diaria pero que muchas veces quedan invisibilizadas o relegadas por las urgencias económicas, laborales y sociales.
En los últimos años, las problemáticas vinculadas a la salud emocional, los vínculos familiares y la convivencia empezaron a ocupar un lugar cada vez más visible dentro de la agenda social. Y en ciudades como Catriel, donde el ritmo laboral, las tensiones económicas y las dinámicas familiares suelen impactar directamente en la vida cotidiana, estos espacios comienzan a generar mayor interés comunitario.
Desde la organización destacaron la participación de los asistentes y remarcaron la intención de seguir impulsando actividades orientadas a la formación, la contención y el crecimiento personal dentro de la comunidad.
La convocatoria también dejó una señal que empieza a repetirse en distintos ámbitos locales: cada vez más personas buscan herramientas para comprender lo emocional, fortalecer vínculos y encontrar espacios de escucha en medio de una realidad que muchas veces exige sostenerlo todo en silencio.
La inscripción para el curso “Micología aplicada: hongos comestibles y medicinales” entra en su etapa final, con últimos cupos disponibles y fecha límite cercana para quienes quieran sumarse a esta propuesta formativa impulsada por Tendencia 360 a través de Campus 360.
Según informó la organización, la cursada comenzará el 11 de mayo, tendrá una duración total de 12 horas y está orientada tanto a personas que buscan iniciarse como a quienes quieren profundizar conocimientos en un campo que viene creciendo a nivel global.
El curso aborda el estudio de los hongos desde distintas perspectivas, con contenidos organizados en tres ejes principales: salud y bienestar, eco-innovación y producción comercial, combinando aspectos teóricos con aplicaciones prácticas.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es el nivel del equipo docente. Participarán especialistas de distintos ámbitos, entre ellos Eduardo Bazo Coronilla en biología y divulgación científica, Luciana Tamone desde el ámbito del CONICET, el cultivador Federico Calaroto en producción, el médico micólogo Renzo Acosta Sausa en aplicaciones en salud y Estefanía Di Iorio en nutrición y alimentación funcional.
Desde la organización indicaron que el interés por este tipo de capacitaciones crece a medida que los hongos ganan protagonismo en industrias vinculadas a alimentos saludables, medicina integrativa, biomateriales y desarrollo sustentable.
El valor promocional del curso es de $95.000 y la inscripción se realiza de manera online a través de la plataforma oficial.
Con el inicio de la cursada cada vez más cerca, la convocatoria transita sus últimos días, en un contexto de alta demanda por este tipo de formación especializada. Para más información, los interesados pueden consultar en campus360.com.ar.
La Comisión de Asuntos Sociales de la Legislatura de Río Negro aprobó el proyecto de ley que impulsa la creación de un Colegio único de Profesionales de la Psicología en toda la provincia. La iniciativa, presentada por la legisladora Maricel Cévoli (JSRN), avanzó en su tratamiento parlamentario y deberá continuar su recorrido legislativo para su eventual sanción.
Según se informó durante el debate en comisión, el objetivo de la propuesta es reorganizar el ejercicio profesional frente al crecimiento de la demanda en salud mental, estableciendo una estructura unificada que permita mejorar los mecanismos de control, representación y formación.
El proyecto fue elaborado en conjunto con los colegios profesionales existentes y plantea una organización territorial basada en cuatro distritos regionales: zona Andina, Alto Valle Este, Alto Valle Oeste y Valle Inferior. De acuerdo a lo expresado por la autora, esta estructura busca compatibilizar un esquema centralizado con representación local.
“Este proyecto tiene como base constituir un Colegio único, respetando la idiosincrasia de cada zona a través de distritos representativos”, señaló Cévoli durante el tratamiento, según consta en el ámbito legislativo.
Entre los puntos centrales, la iniciativa establece la participación vinculante del Colegio en los procesos de matriculación, en coordinación con el Ministerio de Salud, que actualmente cumple un rol clave en la fiscalización del ejercicio profesional. Según indicaron durante el debate, este mecanismo apunta a garantizar la idoneidad de los profesionales y la calidad de las prácticas.
La legisladora también sostuvo que la creación de un órgano único permitiría articular políticas públicas, acompañar al sistema sanitario y fortalecer aspectos formativos dentro de la disciplina. “Para poder pensar acciones conjuntas y fortalecer prácticas vinculadas a la salud mental, necesitamos consolidarnos en un órgano único con representación territorial”, expresó.
El proyecto cuenta además con la coautoría de la legisladora Daniela Agostino (CC-ARI), lo que refleja un respaldo transversal en su formulación inicial.
La propuesta se enmarca en un contexto de creciente demanda de atención psicológica en la provincia, lo que —según se desprende de los fundamentos— requiere una actualización de los marcos regulatorios para garantizar acceso equitativo y estándares homogéneos en todo el territorio.
Tras su aprobación en comisión, el proyecto deberá ser tratado en el recinto legislativo. De avanzar, implicaría un cambio estructural en la organización de la profesión en Río Negro, con impacto directo en los profesionales del sector y en el sistema de salud mental provincial.
Una propuesta distinta sacudió a la comunidad educativa de Catriel. Cientos de estudiantes participaron de una jornada de concientización sobre adicciones en la que el teatro fue el recurso elegido para hablar de temas sensibles que atraviesan a las juventudes.
La iniciativa fue impulsada por la Municipalidad de Catriel junto al Centro de Día Paihuen, y estuvo dirigida a alumnos de 1°, 2° y 3° año de escuelas secundarias locales.
El eje de la actividad fue la presentación de la obra “SELFY: Autorretrato de una adicción”, una puesta escénica que interpela sobre el consumo problemático, el impacto de las redes sociales y otras problemáticas actuales que afectan a adolescentes y jóvenes.
Participaron estudiantes de la ESRN N° 78, ESRN N° 21 y CET N° 37, quienes compartieron una jornada atravesada por la reflexión y el intercambio.
Desde la organización remarcaron que el objetivo fue abrir espacios de diálogo y prevención, en un contexto donde las adicciones ya no se limitan al consumo de sustancias, sino que también incluyen conductas vinculadas al uso excesivo de pantallas, redes sociales y dinámicas de dependencia emocional.
La utilización del teatro como herramienta busca llegar desde otro lugar: no desde el sermón, sino desde la identificación con historias y escenas cercanas a la realidad cotidiana de muchos jóvenes.
Desde el Municipio señalaron que continuarán promoviendo acciones de acompañamiento y prevención orientadas a las juventudes de la ciudad.
La micología aplicada, una disciplina que estudia el potencial de los hongos en distintas áreas productivas y sanitarias, tendrá una nueva instancia de formación en la región con una capacitación que reunirá a especialistas de trayectoria nacional e internacional.
Se trata del curso “Micología aplicada: hongos comestibles y medicinales”, impulsado por Tendencia 360 dentro de su plataforma educativa Campus 360. Según informó la organización, la cursada comenzará el 11 de mayo, tendrá una duración total de 12 horas y estará orientada tanto a personas interesadas en iniciarse como a quienes buscan profesionalizar conocimientos en un sector en crecimiento.
Uno de los principales ejes de la propuesta es el nivel del cuerpo docente convocado. Entre los profesionales anunciados se encuentra Eduardo Bazo Coronilla, especialista en biología y divulgación científica vinculada al universo fúngico.
También participará Luciana Tamone, integrante de CONICET, lo que aporta una mirada científica y académica desde uno de los principales organismos de investigación del país.
La capacitación sumará además al cultivador Federico Calaroto, enfocado en procesos productivos y modelos de cultivo comercial.
En el área de salud fue confirmada la presencia del médico micólogo Renzo Acosta Sausa, quien abordará aplicaciones vinculadas a los hongos medicinales y su uso complementario en bienestar y medicina integrativa.
El equipo se completa con Estefanía Di Iorio, que aportará contenidos relacionados con nutrición, alimentación funcional y el valor nutricional de distintas especies comestibles.
De acuerdo con la información difundida, el curso estará organizado en tres grandes áreas: salud y bienestar, eco-innovación y producción comercial, combinando contenidos técnicos con aplicaciones concretas.
El interés por este tipo de capacitaciones crece a nivel global a medida que los hongos ganan espacio en industrias vinculadas a alimentos saludables, suplementos, biomateriales y producción sustentable.
Desde la organización indicaron que la inscripción ya se encuentra abierta y que el valor promocional es de $95.000.
Para más información, los interesados pueden consultar en campus360.com.ar.
En el tablero de la política internacional contemporánea, donde la crisis climática, el colapso de la salud mental y la inseguridad alimentaria dictan la agenda, emerge un actor inesperado desde el subsuelo: el Reino Fungi.
Lo que alguna vez fue materia exclusiva de la biología es hoy un activo estratégico de bioprospección y soberanía, básicamente, es pedirle prestada a la naturaleza su tecnología biológica para resolver problemas humanos. Es encontrar en la naturaleza la solución al plástico, a la contaminación, a la salud humana y a la soberanía alimentaria.
La pregunta es inevitable: ¿Existe en el mundo de los hongos la solución a las problemáticas sistémicas de nuestra era?
Mientras la geopolítica tradicional se basa a menudo en la competencia de suma cero, es decir si gana uno el otro pierde, los hongos operan bajo un modelo de simbiogénesis. El micelio es la red que conecta, distribuye recursos y regenera ecosistemas.
Si bien el mundo siempre se presento como un mercado con disputas de recursos que escasean y generan conflictos y guerras, el universo fúngico emerge como disruptivo, como un diamante en bruto ignorado, accesible a todos y sin ganadores o perdedores.
Para las naciones modernas, el «Poder Fúngico» podría representar un universo de triple impacto: resiliencia biológica, autonomía productiva y estabilidad social con soluciones para la salud.
Hongos como el Reishi o la Melena de León ayudan al organismo a resistir el estrés, y se han convertido en el combustible de la Economía del Estrés, es decir que aquellos países impulsan el desarrollo de adaptogenos están impulsando la preservación de la salud de su fuerza laboral.
China es el gigante indiscutido. Controla más del 70% de la producción mundial. Para Pekín, los hongos son parte de su farmacopea oficial y una herramienta de soft power sanitario. Estados Unidos es el gran laboratorio mundial de la innovación biotecnológica. Lideran el mercado de suplementos de vanguardia y la investigación clínica en nootrópicos para el rendimiento cognitivo.
Finlandia y Rusia mas conocidos como los guardianes del Chaga (el «oro negro» de los bosques boreales), han legislado para proteger y exportar extractos de alta pureza destinados a la inmunidad de élite.
Por su parte, Canadá, es pionero en marcos regulatorios flexibles que permiten la investigación acelerada en salud mental y micología medicinal. Mientras que Bután, es un caso de soberanía única, donde el Cordyceps silvestre es regulado como un recurso nacional precioso, vital para su economía rural.
Para que una nación sea verdaderamente soberana en 2026, debería dominar tres pilares donde los hongos son protagonistas: Salud Pública y Resiliencia, Soberanía Alimentaria y Proteína Descentralizada, Micoremediación y Activos Ambientales
En la arena internacional, la «deuda ecológica» es una moneda crítica. Los hongos capaces de degradar plásticos, hidrocarburos y metales pesados ofrecen una herramienta de regeneración de territorios contaminados. Un suelo sano es un activo estratégico que permite a los países cumplir con los acuerdos climáticos globales mientras recuperan tierras para el cultivo.
La «solución fúngica» plantea un dilema político fundamental ¿Será el Reino Fungi un patrimonio común de la humanidad o el próximo campo de batalla por la propiedad intelectual?
El mundo Fungi se presenta como una solución accesible de bajo costo pero que puede tornarse un peligro para la industria de los medicamentos.
Hay quienes afirman que, así como en el siglo XX luchamos por el petróleo que estaba bajo la tierra; en el XXI, la supervivencia de las naciones dependerá de su capacidad para aliarse con los organismos que conectan la vida sobre ella. La política internacional ya no puede ignorar lo que sucede bajo sus pies: el futuro es, sin duda, micelar.
Si jugamos a pensar en una cartografía del poder biotecnológico fúngico y analizamos la producción global como un tablero de ajedrez, cada hongo es una pieza que revela la identidad, el clima y la ambición económica de la nación que lo abandera.
El Cordyceps es Bután o el Tíbet, El Reishi , conocido como El Hongo de la Inmortalidad, es China, El Chaga, es Finlandia o Rusia, La Melena de León, es Estados Unidos o Canadá, la Psilocybe. el Sanador Ancestral es México o Brasil, el Shiitake o el Maitake es Japón.
Los hongos y las plantas adaptógenas poseen una tecnología biológica intrínseca. A diferencia de una molécula sintética que solo existe si un laboratorio la fabrica, el hongo ya sabe fabricar sus compuestos; solo necesita tierra, humedad y sombra. Esa es la verdadera amenaza para el modelo industrial y la gran oportunidad para la ciudadanía.
A diferencia de producir un antibiótico o una vacuna, que requiere reactores químicos y ambientes estériles de alta complejidad, el cultivo de adaptógenos (especialmente los hongos) es descentralizado por naturaleza.
Una persona puede cultivar Melena de León o Reishi en su cocina usando una bolsa de aserrín o desechos de café. El «laboratorio» es el propio organismo vivo. El ser humano solo actúa como facilitador del entorno. Esto devuelve el poder de la salud al hogar, permitiendo que el ciudadano pase de ser un «consumidor pasivo» a un «productor activo». Frente a lo cual, los resultados empíricos son difíciles de ocultar en la era de la información. Es decir que, cuando miles de personas experimentan una mejora real en su gestión del estrés, su claridad mental o su energía sin los efectos secundarios de los fármacos tradicionales, se crea un mercado de recomendación orgánica.
El mercado farmacéutico tradicional se basa en la patente. Pero no se puede patentar una especie que crece en el bosque. Pueden patentar un método de extracción, pero no el hongo en sí. Esto crea un «punto ciego» para las grandes corporaciones donde la ciudadanía puede moverse con libertad.
De esta manera, la producción personal de adaptógenos rompe la cadena de dependencia: sin logística compleja: No dependes de una farmacia ni de una cadena de suministro internacional que puede colapsar. Es decir, una vez que aprendes a propagar el micelio, el costo de producción tiende a cero.
De alguna manera, la capacidad de identificar, cultivar y consumir tus propios adaptógenos— es un acto de resistencia política. Es recuperar el derecho ancestral a la medicina sin pasar por el peaje del laboratorio. Si el siglo XX fue el siglo de la pastilla comprada, el XXI podría ser el siglo del hongo cultivado.
Y si pensamos que, así como el petróleo definió las fronteras del siglo XX, la geografía del micelio podría definir las potencias del siglo XXI: la nación que hoy siembra el hongo adecuado, mañana cosechara la resiliencia de su pueblo. En esta línea, parece ser que el futuro no será de los más fuertes, sino de los mejor conectados. El Reino Fungi nos enseña que la verdadera potencia es aquella que sabe reciclar sus crisis (sus desechos) en recursos.
En este ajedrez micológico, ¿qué pieza debería empezar a mover una región como América Latina para no ser solo proveedora de materia prima, sino dueña de su propia biotecnología fúngica?
Históricamente, Argentina ha sido definida por su suelo, pero siempre bajo la etiqueta del granero del mundo. Fuimos la nación de la materia prima, la que exporta el volumen para importar el valor. Sin embargo, en este 2026, los adaptógenos presentan una oportunidad que rompe con ese destino inercial: la posibilidad de dejar de ser solo el campo que siembra para convertirnos en el laboratorio que piensa.
El reino fungi no requiere de latifundios infinitos, sino de creatividad infinita. En la intersección entre nuestra rica biodiversidad —desde las selvas del norte hasta los bosques fríos de la Patagonia— y nuestro histórico capital científico, nace una nueva soberanía. Ya no se trata de cuántas toneladas podemos cargar en un barco, sino de cuánta inteligencia podemos encapsular en un extracto.
La verdadera revolución argentina con los adaptógenos no es el cultivo del hongo en sí, sino la fusión de tres mundos: la Sabiduría del Territorio, La Vanguarda Biotecnológica y La Estética de la Salud.
Si el siglo XX fue el de la dependencia del grano, el siglo XXI para Argentina puede ser el de la medicina de diseño natural. Tenemos la oportunidad de liderar una «tercera vía» sanitaria: una que no es solo la pastilla de la gran farmacéutica ni la herboristería del pasado, sino una biotecnología con alma.
Al final, los adaptógenos nos enseñan que la resiliencia no es solo resistir el estrés, sino transformarse con él. Argentina, experta en navegar crisis, tiene hoy en el micelio su mejor metáfora: es hora de dejar de ser solo la tierra que se pisa para ser la red que conecta, crea y sana. El futuro argentino ya no se extrae; se desarrolla
Matías Román Avecilla Lic. en Relaciones Internacionales Magíster en Polícas de Desarrollo Co- Fundador de Tendencia 360
En un contexto donde la formación constante dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad, una nueva propuesta educativa busca abrir camino en la región con una mirada distinta: interdisciplinaria, estratégica y orientada al futuro.
Se trata de Tendencia 360, una red de profesionales que ahora da un paso más con el lanzamiento de su plataforma educativa Campus 360, un espacio pensado para quienes buscan actualizarse, reconvertirse o potenciar sus proyectos en un escenario de cambio.
La propuesta no se limita a ofrecer cursos. Apunta a un enfoque integral: formación técnica combinada con desarrollo de habilidades humanas, en un contexto donde la tecnología avanza, pero la toma de decisiones sigue siendo profundamente humana.
El lanzamiento llega con una apuesta fuerte: el curso “Micología aplicada: hongos comestibles y medicinales”, una formación que busca profesionalizar un sector en crecimiento y explorar el potencial de los hongos en la salud, la industria y la producción sustentable.
Con una duración de 12 horas e inicio el 11 de mayo, el programa reúne a especialistas de nivel internacional como el biólogo español Eduardo Bazo Coronilla, la investigadora del CONICET Luciana Tamone, el cultivador Federico Calaroto, el médico micólogo Renzo Acosta Sausa y la licenciada en nutrición Estefanía Di Iorio.
El enfoque rompe con las miradas tradicionales. Los hongos no se presentan solo como alimento, sino como una herramienta biotecnológica clave en lo que algunos ya denominan “el siglo de los hongos”.
Desde su capacidad para aportar en tratamientos de salud (micoterapia), hasta su uso en materiales biodegradables, bioconstrucción o producción sustentable, el universo fúngico se posiciona como uno de los ejes del cambio hacia modelos más conscientes.
En términos de contenidos, el curso se estructura en tres grandes ejes:
• Salud y bienestar: aplicaciones de hongos en medicina integrativa • Eco-innovación: el micelio como material del futuro • Producción comercial: modelos de cultivo y desarrollo productivo
Pero hay un punto que atraviesa toda la propuesta: no se trata solo de aprender una técnica, sino de entender un cambio de paradigma.
“El futuro no se espera, se entrena”, plantean desde Tendencia 360, en relación a la necesidad de formar personas capaces de adaptarse y liderar nuevas formas de producir y pensar.
Además, la capacitación incorpora habilidades cada vez más valoradas: observación, pensamiento crítico y toma de decisiones en contextos reales, aspectos que hoy marcan la diferencia en entornos atravesados por la automatización.
En términos concretos, el curso tiene un valor promocional de $95.000 (su precio regular es de $240.000), lo que lo posiciona como una propuesta accesible dentro de un campo de formación en expansión.
Desde la organización aseguran que este es solo el inicio. El objetivo de Campus 360 es consolidarse como un espacio de formación continua, articulando conocimiento científico, desarrollo productivo y pensamiento estratégico.
En una región donde empiezan a emerger debates sobre diversificación económica, bioeconomía y nuevas formas de producción, este tipo de iniciativas no solo forman personas: también abren oportunidades.
La Municipalidad de Catriel anunció una jornada especial por el Día de la Salud Mental, con una agenda de encuentros orientados a distintos sectores de la comunidad. Las actividades se realizarán el viernes 31 de octubre en el Salón Cotecal, con entrada libre y gratuita.
La primera propuesta estará dirigida a estudiantes de 5° y 6° año de las escuelas secundarias locales, quienes participarán de una charla-taller sobre proyecto de vida titulada “¿Qué necesita el mundo de mí y qué necesito yo para ser feliz?”. El encuentro, previsto de 10 a 12 horas, propone trabajar el concepto japonés de Ikigai, que vincula el propósito personal con el bienestar emocional y la construcción de un futuro con sentido.
Por la tarde, de 15 a 17 horas, se desarrollará la actividad “Cuidar a los cuidadores/as”, destinada al personal de salud y personas que acompañan en tareas de cuidado. Será un espacio de reflexión sobre el estrés y el desgaste emocional, con prácticas de Mindfulness (atención plena) para fortalecer el autocuidado.
El cierre de la jornada será a las 18 horas, con la conferencia abierta “Salud Mental: prevención y bienestar emocional”, una invitación al diálogo sobre los desafíos actuales en torno a la salud mental, la importancia de la prevención y la construcción colectiva del bienestar.
Desde el municipio destacaron que la iniciativa busca poner en valor la salud mental como parte del cuidado integral de la comunidad, promoviendo herramientas para el acompañamiento, la contención y la mejora de la calidad de vida.
Todas las actividades se llevarán a cabo en el Salón Cotecal, ubicado en calle Dinamarca, y están abiertas a la participación de vecinos, profesionales y estudiantes interesados en el tema.
“La salud mental es una construcción colectiva”, remarcaron desde la organización, invitando a toda la comunidad a ser parte de la jornada.
La provincia de Río Negro puso en marcha “Bancame en esta”, un espacio de escucha y acompañamiento destinado a adolescentes a partir de los 13 años, sus familias y redes de apoyo. El servicio funciona de manera gratuita y confidencial a través de WhatsApp, con un equipo de profesionales especializados en el abordaje integral de los consumos problemáticos.
La iniciativa se enmarca en las políticas de salud y acompañamiento comunitario que buscan ofrecer herramientas de prevención y orientación frente a situaciones de consumo en la adolescencia. Según se informó, la atención está disponible de lunes a viernes en el horario de 9 a 14 horas, a través del número 2920 29-2927.
Desde el programa señalaron que el objetivo es “brindar un espacio seguro donde los jóvenes puedan hablar de lo que les pasa, con profesionales que escuchan y acompañan de verdad”. También se ofrece orientación a familias que atraviesen estas situaciones, con el fin de fortalecer las redes de apoyo.
“Bancame en esta” se suma a otros dispositivos de la provincia para el acompañamiento de adolescentes, apostando a la prevención temprana y al cuidado de la salud integral.
La Asociación Red Argentina de Suicidología presentó en la Legislatura de Río Negro una solicitud formal para que se trate el proyecto de ley que propone la creación del Observatorio Provincial para el Estudio y la Prevención de las Conductas Suicidas.
El proyecto, registrado bajo el número 599/2025 y actualmente en la Comisión de Asuntos Sociales, busca dotar a la provincia de una herramienta institucional para la investigación, capacitación y prevención del suicidio. También plantea acciones de posvención, es decir, de acompañamiento a familiares y comunidades afectadas por esta problemática.
Desde la organización, que funciona como una asociación civil sin fines de lucro, destacaron que el Observatorio permitiría articular el trabajo de profesionales de distintas disciplinas junto con organismos estatales, municipios e instituciones comunitarias. “En los representantes del pueblo rionegrino está la decisión; en nosotros, el compromiso de seguir construyendo socialmente para reducir los índices de suicidios”, señalaron en el documento presentado.
La Red Argentina de Suicidología tiene alcance nacional y durante 2024 realizó actividades de formación en prevención en distintas provincias, capacitando a más de 8.900 personas. En Río Negro, la entidad remarcó que el trabajo conjunto con el Estado y la comunidad permitió una reducción interanual del 20,6% en las tasas de suicidio, según cifras oficiales de la Secretaría de Seguridad de la Nación.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de firmas de vecinos y organizaciones que respaldaron el pedido de tratamiento legislativo. Ahora será la Legislatura la que deberá definir si el proyecto avanza hacia su debate en el recinto.