Dejó su camioneta estacionada y una máquina vial la destrozó: le tienen que pagar casi 5 millones de pesos

Dejar el vehículo estacionado y volver para encontrarlo destruido no fue lo peor. La verdadera pelea empezó después. Un vecino de Catriel llevó su caso a la Justicia tras sufrir graves daños en su camioneta y el desenlace terminó con una condena millonaria.

Todo ocurrió la mañana del 22 de febrero de 2023, en calle La Habana, al norte de la ciudad. El hombre había dejado su Ford Ranger estacionada cuando una motoniveladora que realizaba trabajos para el municipio impactó de lleno contra el vehículo.

El resultado fue contundente: daños en el paragolpes, óptica izquierda, capot, guardabarros y parrilla, entre otras partes. La escena derivó rápidamente en un reclamo judicial.

Asistido por el abogado Daniel Lucero, el damnificado demandó por daños y perjuicios al conductor de la máquina, a la empresa Brava Ingeniería, a la aseguradora La Segunda y también al municipio, aunque luego desistió de este último. El reclamo inicial ascendía a $1.210.292,58, incluyendo reparación, mano de obra, privación de uso y gastos legales.

Pero la defensa no fue sencilla.

Desde la empresa negaron los hechos tal como fueron denunciados. La aseguradora, en tanto, apuntó directamente contra el dueño de la camioneta: sostuvo que el vehículo estaba mal estacionado y que la responsabilidad era “exclusiva” del damnificado.

El conductor de la motoniveladora ni siquiera se presentó a responder. Fue declarado en rebeldía, un dato que pesó fuerte en el expediente.

Sin embargo, el punto de quiebre llegó con una prueba clave.

El informe del perito accidentológico Walter Puentes determinó que el choque se produjo por un “factor humano” atribuible al maquinista. Además, descartó uno de los argumentos centrales de la defensa: no se pudo comprobar que la camioneta estuviera mal estacionada.

El juez Mauro Marinucci, a cargo del Juzgado Civil N° 9 de Cipolletti, fue contundente: “Quedó demostrado que la motoniveladora fue el vehículo embistente”, sostuvo en su resolución.

Con ese respaldo técnico, el magistrado resolvió hacer lugar parcialmente a la demanda y condenó a la empresa, su titular, el conductor y la aseguradora a pagar una suma muy superior a la reclamada inicialmente: $4.768.229,47, más intereses y costas judiciales.

El fallo es de primera instancia y todavía puede ser apelado. Pero ya dejó un mensaje claro: en este tipo de siniestros, la responsabilidad no siempre está donde primero se intenta poner.

La entrevista que vuelve a escucharse en Catriel: el testimonio de Luis Molina, excombatiente de Malvinas

Cada 2 de abril pone en primer plano historias que forman parte de la memoria colectiva. En Catriel, una entrevista realizada en 2014 a un excombatiente de Malvinas volvió a circular y recupera sentido en el presente.

Se trata del testimonio de Luis Alberto Molina, quien participó como soldado conscripto en la Armada Argentina, destinado al Batallón de Infantería de Marina N°1. Su relato, registrado hace más de una década, permite reconstruir una experiencia personal atravesada por el conflicto y sus consecuencias.

Molina había nacido en Plaza Huincul en 1962, pero desarrolló su vida en Catriel. Allí trabajó durante años en la actividad petrolera, formó su familia —fue padre de cinco hijos y abuelo de cuatro nietos— y mantuvo un vínculo activo con la causa Malvinas.

En la entrevista, su testimonio aparece en un tono directo y sin dramatizaciones. Habla de su paso por las islas, del regreso y de lo que implicó retomar la vida cotidiana. Su relato se inscribe en la experiencia de muchos jóvenes que participaron del conflicto en 1982.

La Guerra de Malvinas comenzó el 2 de abril de 1982, en un contexto de crisis política, económica y social en el país. Más de 10 mil soldados argentinos fueron enviados al frente. El conflicto se extendió hasta el 14 de junio y dejó un saldo de 649 argentinos fallecidos.

Tras la guerra, muchos excombatientes atravesaron un período marcado por el silencio social y la falta de acompañamiento. Ese proceso, conocido como desmalvinización, dejó consecuencias que se extendieron durante años.

Molina regresó, reconstruyó su vida en Catriel y sostuvo el compromiso con la memoria desde su lugar. Su historia forma parte de una trama más amplia que la comunidad sigue reconociendo en cada aniversario.

Falleció el 23 de julio de 2019, y sus restos descansan en el Mausoleo Héroes de Malvinas del cementerio local.

Hoy, su testimonio vuelve a compartirse. No como un hecho aislado, sino como parte de una memoria que sigue vigente en la ciudad.

La pista en Catriel que lo terminó de hundir: confesó un violento robo y recibió 5 años de prisión

Una investigación que conectó hechos en distintos puntos del Alto Valle terminó con una condena contundente. Un hombre fue sentenciado a 5 años de prisión efectiva tras confesar su participación en un violento robo y otros delitos, en una causa donde un dato surgido en Catriel resultó determinante.

Todo comenzó con un asalto ocurrido el 2 de agosto de 2024 en una chacra de Sargento Vidal. Esa noche, un grupo de al menos cinco personas llegó en un vehículo y ejecutó un plan previamente organizado. Mientras uno de ellos quedaba de vigilancia sobre la Ruta 151, el resto ingresó armado al predio.

Dentro del lugar sorprendieron a dos personas y las redujeron a golpes. Bajo amenazas, lograron que entregaran dinero en efectivo, dólares y teléfonos celulares. Durante el ataque, una de las víctimas sufrió una lesión en la cabeza. En pocos minutos, los agresores escaparon con el botín.

Con el avance de la causa, los investigadores lograron reconstruir cómo se había organizado el hecho y el rol de cada participante. Aunque en un principio se habló de armas de fuego aptas para disparar, finalmente se determinó que fueron utilizadas para intimidar y golpear, lo que igualmente configuró un robo agravado cometido en banda y con uso de armas.

Pero el caso dio un giro clave tiempo después. En un allanamiento, los investigadores encontraron en poder del acusado una motocicleta que había sido robada en Catriel meses antes. El hombre no pudo justificar su tenencia, y ese hallazgo se convirtió en una pieza importante dentro del expediente.

A esto se sumó otro hecho: su vinculación con un caballo robado, que fue hallado mientras era faenado en una chacra. Al llegar la Policía, varios de los presentes escaparon. Para la Justicia, quedó acreditado que el acusado tenía el animal en condiciones que permitían sospechar su origen ilegal y con intención de obtener un beneficio económico.

Con todos estos elementos, la Fiscalía avanzó con un acuerdo judicial que incluyó los tres hechos. El imputado reconoció su responsabilidad, aceptó la pena y el tribunal avaló el acuerdo sin objeciones.

De esta manera, fue condenado como autor de robo agravado y encubrimiento en distintos hechos, unificando todo en una pena única de 5 años de prisión efectiva. La sentencia quedó firme de inmediato, por lo que ahora deberá cumplir la condena.

El caso, que combinó un violento episodio rural con delitos vinculados a bienes robados, tuvo en Catriel uno de los puntos clave que terminaron de cerrar la investigación.

Se le incendió el auto en plena ruta mientras viajaba solo hacia Catriel

Un viaje que parecía rutinario terminó en una escena desesperante. Un conductor que se dirigía hacia Catriel fue sorprendido por un incendio repentino en su vehículo mientras circulaba por la Ruta Nacional 151, en la zona cercana a Entre Lomas. En cuestión de minutos, el auto quedó envuelto en llamas y terminó completamente destruido.

El hecho ocurrió el martes 31 de marzo y generó la inmediata activación de sirenas en la región. Según se pudo reconstruir, el vehículo —un Ford Mondeo— era conducido por un hombre oriundo de Plottier, quien viajaba solo al momento del incidente. Por motivos que aún no fueron determinados, comenzó un foco ígneo que avanzó rápidamente sobre el rodado.

De acuerdo al testimonio de un vecino que presenció la escena, todo ocurrió de manera repentina. El conductor advirtió la situación y logró detener la marcha, alcanzando a salir del vehículo antes de que las llamas lo consumieran por completo. El fuego avanzó con tal intensidad que en pocos minutos el automóvil sufrió daños totales.

Hasta el lugar acudieron dotaciones de Bomberos Voluntarios de Catriel y Campo Grande, junto con personal policial del Puente Dique y equipos de Protección Civil, quienes trabajaron intensamente para controlar el incendio y evitar que la situación generara mayores riesgos sobre la ruta.

A pesar de la magnitud del hecho, no se reportaron personas heridas, lo que fue considerado un dato clave en medio de un episodio que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves. “Fue cuestión de segundos”, relataron quienes observaron lo sucedido.

Las autoridades iniciaron actuaciones para determinar el origen del incendio, mientras se intenta establecer si se trató de una falla mecánica u otra circunstancia. Por ahora, el caso sigue bajo investigación, con un único saldo claro: un vehículo reducido a cenizas y un conductor que logró salir a tiempo de una situación límite.

Vacunación gratuita en Catriel: lo que tenés que saber antes de llevar a tu mascota

Una nueva jornada de vacunación antirrábica gratuita se realizará en Catriel y convoca a vecinos de distintos barrios, pero hay condiciones importantes que no todos conocen y que pueden marcar la diferencia al momento de asistir.

La actividad se llevará adelante el próximo lunes 6 de abril, en el horario de 10 a 13 horas, y estará destinada a caninos y felinos mayores de 4 meses, en el marco de una campaña impulsada por el municipio para prevenir enfermedades y proteger la salud pública.

Los puntos de atención estarán distribuidos en cuatro sectores de la ciudad: Centro Comunitario del barrio Ciudad de Catriel, barrio Marini, barrio Santa Cruz y 4 Esquinas, buscando facilitar el acceso a la mayor cantidad de vecinos posible.

Sin embargo, antes de acercarse, hay una serie de requisitos fundamentales que deben cumplirse. Los perros deberán asistir con collar y correa, mientras que los gatos deberán ser trasladados en jaula o bolso de transporte.

Además, los animales tienen que estar en buen estado de salud y, en el caso de las hembras, no deben estar preñadas ni haber parido recientemente.

Otro punto clave es que los animales deben estar acompañados por un adulto responsable, y quienes ya cuenten con el carnet de vacunación, deberán llevarlo para su actualización.

La campaña apunta no solo al cuidado individual de las mascotas, sino también a una estrategia colectiva: prevenir la rabia y reducir riesgos sanitarios en toda la comunidad. Por eso, desde el municipio remarcan la importancia de participar y cumplir con las condiciones establecidas.

En este contexto, la iniciativa se presenta como una oportunidad accesible y necesaria para reforzar la salud animal y humana en Catriel, en una jornada que, aunque breve, puede tener un impacto duradero.

Tiene que operarse en días y en Catriel organizan un evento solidario para ayudarlo: la historia de Dylan

Dylan necesita atravesar una instancia clave en su salud y en Catriel ya empezaron a moverse para que no tenga que hacerlo solo. El próximo 8 de abril será operado en General Roca, y mientras se acerca la fecha, una iniciativa solidaria busca acompañarlo con algo más que palabras.

La propuesta surgió desde la asociación civil Kawell Anay, que trabaja con equinoterapia para jóvenes con discapacidad, y rápidamente comenzó a tomar forma como un evento abierto a toda la comunidad. La idea es simple pero potente: transformar una tarde en familia en una oportunidad concreta de ayudar.

El encuentro será este domingo de Pascuas desde las 16 horas, con una jornada de visitas y paseos a caballo, pensada para grandes y chicos. Además, habrá donas, tortas fritas y contacto con la naturaleza, en un espacio que combina recreación y solidaridad.

Según se informó, todo lo recaudado será destinado a cubrir los gastos de la cirugía, en un contexto donde cada aporte suma. La entrada general tendrá un valor de $5.000, mientras que la opción con paseo incluido será de $6.000.

Detrás de la propuesta hay un mensaje claro que empezó a circular con fuerza: “todos juntos podemos ayudar”. Y en esa lógica, el evento no solo busca recaudar, sino también generar un acompañamiento real en un momento sensible para Dylan y su familia.

A medida que se acerca la intervención, la expectativa crece. No solo por lo que ocurrirá en el quirófano, sino por lo que ya está pasando afuera: una comunidad que decide involucrarse, sumarse y estar presente cuando más se necesita.

Río Negro: No pagó la cuota alimentaria y la Justicia lo dejó sin carnet, teléfono y monotributo

Durante años evitó cumplir con su responsabilidad, pero esta vez la respuesta judicial fue contundente. Un hombre que nunca pagó la cuota alimentaria de su hijo durante más de una década quedó en una situación límite luego de que la Justicia avanzara con una serie de medidas que impactan directamente en su vida diaria.

Todo comenzó con la presentación realizada por el propio joven en agosto de 2024, cuando decidió reclamar lo que le correspondía. Según expuso, desde la separación de sus padres, cuando tenía apenas cuatro años, su padre jamás cumplió con la obligación alimentaria, por lo que todos los gastos recayeron exclusivamente en su madre, con ayuda de otros familiares.

En ese momento, el adolescente cursaba el último tramo del secundario, practicaba deportes y asistía a terapia psicológica. El dinero era indispensable, no solo para sostener su presente sino también para proyectar su futuro. Su objetivo era claro: estudiar el profesorado de Educación Física, una carrera que en la región solo se dicta en instituciones aranceladas. Sin embargo, esa posibilidad comenzó a desmoronarse por la falta de recursos.

El primer intento fue una mediación para evitar el conflicto judicial, pero el hombre no se presentó. Luego, ya en el marco de la demanda, respondió negando su capacidad de pago. Argumentó problemas de salud que le impedirían trabajar, aunque no presentó ningún certificado médico. Incluso sostuvo que es su actual pareja quien lo mantiene económicamente.

Sin embargo, la investigación aportó otra mirada. Testimonios y registros indicaron que el hombre tendría un emprendimiento propio, además de vehículos y hasta un terreno en el parque industrial de Cipolletti. También figuraba inscripto en el monotributo, lo que sugiere generación de ingresos.

Con estos elementos, en julio del año pasado, la jueza de familia hizo lugar al reclamo y fijó una cuota equivalente al 50% del Salario Mínimo Vital y Móvil, además del pago de la deuda acumulada. Pero ni siquiera esa orden logró modificar la conducta del demandado.

Frente al incumplimiento reiterado, la Justicia avanzó con medidas más severas: le suspendieron la licencia de conducir, las líneas telefónicas a su nombre, lo inscribieron en el Registro de Deudores Alimentarios y le prohibieron salir del país.

Lejos de regularizar su situación, el hombre siguió sin cumplir. Por eso, en una nueva presentación realizada este año, la defensa del joven solicitó ir un paso más allá. El planteo fue claro: si no cumple, debe enfrentar consecuencias que afecten directamente su actividad económica.

Finalmente, la jueza resolvió profundizar las sanciones y ordenó el bloqueo del CUIT y la baja del monotributo, una medida que impacta de lleno en su posibilidad de generar ingresos formales.

En su resolución, recordó que la obligación alimentaria se extiende hasta los 21 años, salvo que se demuestre que el hijo puede sostenerse por sus propios medios. En este caso, lejos de esa situación, el joven sigue intentando construir su futuro, mientras la Justicia busca garantizar un derecho básico que durante años le fue negado.

La historia no solo expone un conflicto familiar, sino también el alcance de las herramientas judiciales cuando el incumplimiento se vuelve sistemático. Y deja abierta una pregunta que resuena más allá del caso: qué pasa cuando la responsabilidad llega demasiado tarde.

“Todos sabíamos quién era”: el testimonio en el Juicio Escuelita que volvió a poner a Catriel en el centro del horror

Si era por él, tenía que detener a todo el pueblo”. La frase, dicha más de cuatro décadas después, volvió a resonar con fuerza en una sala colmada. El testimonio de un ex trabajador petrolero reconstruyó uno de los episodios más oscuros vividos en Catriel tras el golpe de Estado de 1976 y señaló directamente a quienes hoy están imputados por delitos de lesa humanidad en el Juicio Escuelita.

El relato lo dio Luis Mendoza, quien tenía 22 años cuando fue detenido ilegalmente el 27 de marzo de 1976, apenas tres días después del inicio de la dictadura. Contó que fue sacado de su casa y llevado a un calabozo de la comisaría 9, donde lo interrogaron a punta de pistola sobre su actividad gremial y política.

Mendoza no dudó en identificar a uno de los responsables: aseguró que Miguel Ángel Ferrari fue quien encabezó su detención. Lo describió como un hombre que en el pueblo se mostraba como vendedor de libros, pero que en realidad operaba para la inteligencia. “Yo ya sabía quién era… todos sabíamos que era servicio”, declaró, en una frase que expone el clima de época y el miedo instalado.

También señaló a Carlos Carretto, otro de los imputados, como quien lo apuntaba con un arma mientras lo interrogaban. Recordó que en ese momento no sabía su nombre, pero que con los años lo reconoció: “Después supe quién era, porque quedó como intendente”.

El operativo no terminó con él. Fue detenido junto a su amigo Félix Oga, quien luego fue trasladado a Neuquén, donde sufrió torturas en dependencias de la Policía Federal, según ya había declarado en instancias anteriores. Su recorrido siguió por la ex U9 y terminó en la cárcel de Rawson, en un circuito represivo que hoy forma parte de la investigación judicial.

Crédito: Cecilia Maletti (Diario Río Negro).

El impacto del testimonio no fue solo por lo que dijo, sino por quiénes lo escuchaban. La sala estuvo desbordada de público y entre los presentes había estudiantes de quinto año del Instituto María Auxiliadora, que asistieron junto a docentes y directivos como parte de un trabajo de memoria. La escena, cargada de simbolismo, unió generaciones frente a un mismo relato.

Desde la institución explicaron que la participación responde a un compromiso con los valores de Memoria, Verdad y Justicia. Recordaron además que dos ex alumnas están desaparecidas desde la dictadura, lo que volvió aún más significativa la presencia de los jóvenes en la audiencia.

La causa avanza con ocho imputados, entre ellos integrantes del Ejército, Gendarmería y policías provinciales, varios de los cuales siguen el juicio de manera virtual. En el tribunal, los jueces continúan escuchando testimonios que reconstruyen cómo operó el aparato represivo en la región.

La próxima audiencia fue fijada para el 7 de abril, donde se incorporarán declaraciones por video de referentes ya fallecidos, incluyendo testimonios clave sobre secuestros y persecución política en Catriel. Cada nueva jornada suma piezas a una historia que, lejos de cerrarse, sigue revelando detalles que durante años permanecieron en silencio.

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Un testimonio en el Juicio Escuelita confirmó a la U9 de Catriel dentro del circuito represivo de la dictadura

La reconstrucción de lo ocurrido durante la última dictadura en Catriel sumó en las últimas horas un elemento clave. En el marco del Juicio Escuelita, un sobreviviente declaró que permaneció detenido en la Comisaría 9ª pocos días después del golpe de Estado de 1976, aportando un testimonio directo en sede judicial que vuelve a ubicar a la ciudad dentro del circuito represivo de la región.

Se trata de Luis Mendoza, quien tenía 22 años cuando fue detenido el 27 de marzo de 1976. En su declaración, recordó que fue llevado a un calabozo de la dependencia local, donde permaneció privado de su libertad mientras era interrogado a punta de pistola sobre su actividad política y gremial. “El sábado ya estaba en un calabozo”, relató al reconstruir la secuencia de aquellos días.

El testimonio no solo describe lo sucedido, sino que lo sitúa con precisión en tiempo y lugar. Mendoza también identificó a quienes participaron del operativo, entre ellos a Miguel Ángel Ferrari y Carlos Carretto, hoy imputados por delitos de lesa humanidad en la causa que investiga el accionar de fuerzas de seguridad y militares en la Norpatagonia.

Su relato coincide con reconstrucciones previas incorporadas en expedientes judiciales y documentación oficial, donde ya se mencionaban detenciones ocurridas en Catriel en los días posteriores al golpe. Entre esos casos figura el de Félix Oga, quien fue detenido en el mismo contexto y luego trasladado a otros centros clandestinos, donde sufrió torturas.

La relevancia del testimonio radica también en el ámbito en el que fue dado: una audiencia judicial, bajo juramento, dentro de un proceso que busca establecer responsabilidades por crímenes de lesa humanidad. En ese marco, cada declaración no solo aporta memoria, sino también valor probatorio en la reconstrucción de los hechos.

La escena tuvo además un componente simbólico. La sala estuvo colmada y entre los presentes había estudiantes secundarios que asistieron como parte de una actividad educativa vinculada a la memoria histórica. Escucharon, en primera persona, el relato de lo ocurrido en su propia ciudad hace casi cinco décadas.

La causa continuará en los próximos días con nuevas audiencias y testimonios. Pero lo ya expuesto vuelve a consolidar una línea de reconstrucción que, con el paso del tiempo, suma voces, documentos y decisiones judiciales.

En Catriel, esa historia no solo se escribe en los tribunales. También se reconstruye cada vez que alguien vuelve a contar lo que pasó. Y cuando eso ocurre en un juicio, la memoria deja de ser solo relato: pasa a formar parte de la verdad judicial.

La propia Municipalidad de Catriel reconoce oficialmente a la Comisaría 9ª como Sitio Local de Memoria, señalando que “fue utilizada como centro de detención ilegal a partir del golpe de Estado de 1976”. El reconocimiento se basa en testimonios incorporados en causas judiciales con sentencia, entre ellas el fallo del Tribunal Oral Federal de Neuquén de 2018, donde se reconstruyeron detenciones ocurridas en la ciudad y se identificó a víctimas como Félix Oga y Luis Mendoza, quienes permanecieron privados de su libertad en esa dependencia antes de ser trasladados a otros centros del circuito represivo.

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¿Qué pasa con las cloacas en Catriel? Crecen los reclamos por aguas servidas en la vía pública

La presencia de aguas servidas en distintos sectores de Catriel volvió a generar preocupación entre vecinos, que en los últimos días multiplicaron los reclamos por pérdidas cloacales en la vía pública.

Uno de los puntos señalados es la avenida San Martín, en inmediaciones de La Fuente y Roque Sáenz Peña. También se reportaron situaciones similares en calles como España y La Rioja, donde frentistas advierten por olores persistentes y la acumulación de líquidos en la calle.

Según expresan quienes viven en la zona, el problema no es nuevo, pero en algunos sectores se ha vuelto más visible en los últimos días. Además del malestar cotidiano, señalan el posible riesgo sanitario que implica la exposición prolongada a este tipo de residuos.

Ante esta situación, los vecinos apuntan a la necesidad de una solución de fondo y reclaman mayor rapidez en las respuestas, teniendo en cuenta que se trata de un servicio esencial.

Desde el municipio indicaron que los reclamos deben canalizarse a través de Aguas Rionegrinas (ARSA), organismo responsable del sistema cloacal. En ese sentido, recordaron que las denuncias pueden realizarse por teléfono o WhatsApp para que sean registradas y gestionadas.

Además, ante consultas puntuales de vecinos, desde el Ejecutivo señalaron que los reclamos se realizan cada vez que se detectan estos problemas y que, en algunos casos, incluso se han elevado informes vinculados a situaciones de contaminación.

Mientras tanto, el problema sigue presente en distintos puntos de la ciudad y reabre una pregunta que se repite entre los vecinos: qué está pasando con el sistema cloacal en Catriel y cuándo habrá soluciones duraderas.