El equipo femenino Sub 18 de la Escuela Municipal de Vóley de Catriel y el equipo masculino Sub 18 «Los Tehuelches» participaron en el Segundo Clasificatorio para la Copa de Oro en Los Menucos. Ambos equipos mostraron un gran desempeño en sus respectivas ramas.
El equipo femenino de Catriel alcanzó el segundo puesto en el certamen. Después de ganar su zona, el equipo cayó en la final frente a Bariloche, logrando así una destacada actuación en la competencia. Las jugadoras que integraron el equipo fueron Celina Escalona, Florencia Jara, Naroa Pistagnesi, Selena Haedo, Julieta López, Stefi Stafeta, Melanie Ñanculeo, Angi Wozniak, Luisana Calquín, Abril Camera, Nahiara Godoy, Camila Lorca y Micaela Díaz. El equipo fue dirigido por el entrenador Miguel González.
Por otro lado, el equipo masculino Sub 18 «Los Tehuelches» de la misma escuela municipal, inició su participación con una derrota 3-0 frente a Bariloche. En su segundo encuentro, jugaron contra Cipolletti, llevándolo a un intenso partido de dos horas y media que terminó en una derrota 3-2 en el Tie-Break. A pesar de la derrota, el equipo avanzó a las semifinales, donde enfrentó al último campeón, Italia Unida de General Roca, cayendo 3-0. Finalmente, «Los Tehuelches» jugaron por el tercer y cuarto puesto contra Bariloche, obteniendo el cuarto lugar en el torneo.
Ambos equipos expresaron su agradecimiento a la Municipalidad de Catriel y a la Dirección de Deportes por su apoyo para participar en los torneos federativos, así como a sus familias por el constante aliento durante la competencia.
El equipo masculino «Los Tehuelches» estuvo compuesto por los jugadores Gonzalo Vázquez, Uriel Vázquez, Suarzo Agustín, Guzmán Fabricio, Zúñiga Pablo, Peralta Francisco, García Thiago, Montañez Tobías, Garro Gonzalo, Ñanculeo Jonas, González Bautista, Troncoso Alexander y Tricanan Facundo. El equipo fue dirigido por el entrenador Nahuel Barroso, con David Pérez como preparador físico.
El 23 de agosto, la intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, cerró la segunda de las dos jornadas de prevención del suicidio organizadas por la Municipalidad. En su discurso, Salzotto saludó a los estudiantes de secundaria y a los profesores presentes, destacando la importancia de su participación en un tema tan delicado y relevante para la comunidad.
Salzotto recordó su experiencia como legisladora provincial, cuando estableció contacto con el suicidólogo Marcelo Mandri, presidente de la Red Argentina de Suicidología, y reflexionó sobre la falta de discusión pública sobre el suicidio en esa época. Comentó que en ese entonces, tanto en Catriel como en Viedma, el suicidio era un tema tabú, del que pocos se atrevían a hablar abiertamente. «El primer gran mito que debemos superar es que no debe hablarse del suicidio para evitar que ocurra», afirmó, subrayando la necesidad de crear espacios de diálogo para abordar esta problemática.
La intendenta también hizo un llamado a la comunidad para que sea más empática y comprensiva con quienes atraviesan situaciones difíciles. «Hoy veo en este público presente muchas historias de familias que han padecido y atraviesan el dolor de la pérdida de un ser querido», dijo, pidiendo respeto y comprensión para aquellos que sufren en silencio. Salzotto enfatizó la necesidad de construir una red de contención en Catriel, que permita a jóvenes y adultos detectar señales de alerta en sus compañeros y amigos, y brindarles el apoyo necesario. «Catriel necesita una red de contención que ayude», sostuvo, instando a los presentes a ser parte activa de esta red y a enfrentar el desafío de prevenir el suicidio con determinación.
Al finalizar su intervención, Salzotto agradeció la participación de los jóvenes y los invitó a continuar involucrándose en la prevención del suicidio. «No tengamos miedo de enfrentar lo que se viene porque tienen enfrente una intendenta que está dispuesta a dar batalla a este tema», concluyó, para reafirmar su compromiso con la causa.
Durante la primera jornada de prevención del suicidio en Catriel, el antropólogo Juan Ivanissevich brindó una exposición centrada en la complejidad del fenómeno suicida y la importancia de abordarlo desde una perspectiva sociocomunitaria. Ivanissevich comenzó agradeciendo la masiva concurrencia a la charla, tanto en la sesión matutina como en la vespertina, y destacó la importancia de que estos temas se discutan de manera abierta en la comunidad.
Ivanissevich explicó que el suicidio es un fenómeno multicausal, es decir, que no puede atribuirse a una sola causa, sino que es el resultado de la interacción de múltiples factores. Subrayó que, aunque la decisión de suicidarse es individual, está profundamente influenciada por el entorno social y comunitario. «El suicidio es un fenómeno multicausal, influenciado por factores sociales y comunitarios, como el aislamiento, las desigualdades económicas y la falta de cohesión social», destacó.
El antropólogo señaló que en sociedades con altos niveles de desigualdad, los índices de suicidio suelen ser mayores. Explicó que la falta de apoyo comunitario, la discriminación, el aislamiento social y la falta de cohesión dentro de la sociedad son factores que pueden aumentar el riesgo de suicidio. «No es un problema meramente individual, sino que está impactado por factores sociales y comunitarios», afirmó, enfatizando que la solución no puede ser únicamente individual o clínica, sino que requiere un enfoque integral que incluya a toda la comunidad.
Ivanissevich también abordó la necesidad de que las políticas públicas se combinen con la participación activa de la comunidad. «Solo con políticas públicas no alcanza; si la comunidad no se apropia de las herramientas, la efectividad de las intervenciones no da resultado», señaló. Explicó que para que una intervención sea verdaderamente efectiva, debe involucrar a múltiples actores, trabajando en red, y adaptarse a las características y necesidades específicas de cada comunidad.
Además, destacó el papel preventivo de la cultura y el deporte, mencionando que estas actividades pueden descomprimir la carga emocional y promover la salud mental. «La cultura y el deporte salvan vidas porque previenen, descomprimen lo emocional y promueven la salud y la vida», afirmó, instando a la comunidad a valorar y fomentar estas prácticas como parte de la estrategia de prevención del suicidio.
Ivanissevich concluyó su exposición recordando la importancia de desestigmatizar los problemas de salud mental y de reconocer que todos, en algún momento, podemos necesitar ayuda. «Es indispensable la prevención y asistir a un profesional de salud mental», dijo, subrayando que la comunidad debe ser un espacio de apoyo y no de juicio para quienes atraviesan dificultades.
La psicóloga Grisel Fernández participó en la jornada de prevención del suicidio en Catriel, donde brindó una exposición detallada sobre los factores de riesgo asociados al suicidio, con un enfoque particular en la adolescencia. Fernández explicó que para prevenir el suicidio es fundamental comprender y reconocer los factores de riesgo antes de que se conviertan en una amenaza real.
Fernández destacó que la adolescencia es una etapa crítica en la vida, marcada por importantes cambios físicos, emocionales y sociales. Señaló que durante esta etapa, los adolescentes pueden experimentar síntomas como el aislamiento social, la falta de interés en actividades y cambios en la apariencia y la higiene personal. «El aislamiento social en la adolescencia es un alerta que debería preocupar, porque es una etapa donde buscan separarse de la figura de los padres y encontrar su propio camino», explicó.
La psicóloga también abordó la importancia de prestar atención a la comunicación virtual de los adolescentes, como las publicaciones en redes sociales, que pueden reflejar estados emocionales difíciles de verbalizar. Señaló que frases o música compartida en estos espacios pueden ser indicativos de un malestar subyacente que requiere atención. «Es importante prestar atención a lo que se publica y comparte», afirmó, subrayando que el lenguaje no verbal y las señales en la virtualidad son cruciales para entender lo que el adolescente no puede expresar con palabras.
Fernández explicó que otros factores de riesgo incluyen los trastornos psicopatológicos, como la depresión y la ansiedad, que, si no se tratan adecuadamente, pueden llevar a pensamientos suicidas. «Es indispensable la prevención y la intervención temprana, identificando a personas en riesgo y asegurando que reciban el tratamiento adecuado», enfatizó. Añadió que los antecedentes familiares de suicidio también son un factor importante a considerar, aunque aclaró que el pasado no determina el destino de una persona.
Además, Fernández habló sobre el impacto del contexto socioeconómico y ambiental en la salud mental. Explicó que situaciones como la pobreza, el desempleo y la falta de apoyo social pueden aumentar la vulnerabilidad de las personas al suicidio. «El contexto medioambiental y sociocultural también juega un papel clave en el riesgo de suicidio», afirmó, destacando que el apoyo social es fundamental para ayudar a las personas a superar situaciones adversas.
Fernández concluyó subrayando la importancia de pedir ayuda y de que la comunidad se convierta en un espacio de apoyo para quienes atraviesan momentos difíciles. «Primero, no se sale solo. Es importante pedir ayuda», dijo, animando a todos a estar atentos a las señales de alerta y a actuar con empatía y comprensión.
Marcelo Mandri, suicidólogo y presidente de la Red Argentina de Suicidología, fue uno de los principales oradores en la jornada de prevención del suicidio en Catriel. Durante su exposición, Mandri explicó que la problemática del suicidio debe abordarse desde un enfoque multidisciplinario, que involucre a diferentes especialidades y disciplinas para garantizar una intervención efectiva.
Mandri comenzó definiendo el suicidio como «la acción de quitarse la vida de forma voluntaria», pero aclaró que el suicida no busca necesariamente morir, sino escapar de una situación de vida que le resulta intolerable. «El suicida no quiere morir; lo que no quiere es seguir viviendo como está viviendo», afirmó, subrayando la importancia de comprender este matiz para intervenir adecuadamente.
El suicidólogo distinguió entre suicidio activo y pasivo, explicando que el primero implica un acto concreto para terminar con la vida, mientras que el segundo consiste en dejar de hacer cosas necesarias para prolongar la vida, como tomar medicamentos o alimentarse adecuadamente. Mandri también habló sobre las acciones parasuicidas, donde la persona toma decisiones que, aunque no buscan directamente la muerte, la pueden provocar de manera accidental o incidental. «El parasuicidio no tiene como objetivo terminar con la vida, pero la persona es consciente de que su conducta podría llevarla a la muerte», explicó.
Mandri destacó la importancia de desmitificar el suicidio, desmontando varios mitos comunes que pueden dificultar la prevención. Rechazó la idea de que el suicidio ocurre sin previo aviso, afirmando que «todos, absolutamente todos los suicidas emiten señales». También explicó que hablar del suicidio no provoca que ocurra, sino que, por el contrario, abrir el diálogo puede ayudar a prevenirlo. «Hablar es la mejor manera de dar la posibilidad a alguien que necesita ayuda de hacerlo», señaló.
Mandri insistió en la necesidad de una intervención multidisciplinaria, donde profesionales de diferentes áreas trabajen juntos para abordar la problemática desde distintos ángulos. Señaló que la prevención del suicidio no puede ser responsabilidad de un solo sector, sino que requiere la colaboración de todos, incluyendo la comunidad. «La empatía comunitaria es clave; debemos estar atentos a las señales y acompañar a quienes lo necesitan», subrayó.
Finalmente, Mandri hizo un llamado a la acción, instando a los presentes a no quedarse solo en la teoría, sino a pasar a la práctica y construir una red de apoyo sólida en Catriel. «Esta jornada no debe ser solo una charla más, sino el puntapié inicial para establecer un grupo de contención y ayuda en Catriel», concluyó, reafirmando la importancia de la participación activa de todos en la prevención del suicidio.
El 23 de agosto, la Municipalidad de Catriel organizó la primera jornada de prevención del suicidio, con la participación de especialistas en la materia. El evento, que se desarrolló en doble turno, por la mañana y la tarde, contó con la asistencia de más de 500 personas, incluidos estudiantes de diversas instituciones educativas.
La jornada se enmarcó en la Ley Nacional de Prevención del Suicidio N° 27.130, a la que la provincia de Río Negro adhirió mediante la Ley N° 5.595. El principal objetivo fue reflexionar sobre el suicidio como un problema de salud pública y reforzar las estrategias de prevención en la comunidad.La intendenta Daniela Salzotto inauguró el evento y subrayó la importancia de abordar abiertamente el tema del suicidio como una forma de prevenirlo.«El primer gran mito que debemos superar es que no debe hablarse del suicidio para evitar que ocurra», afirmó. Recordó su trabajo anterior con el suicidólogo Marcelo Mandri, presidente de la asociación Red Argentina de Suicidología, durante su gestión como legisladora provincial, y mencionó que en esa época el suicidio era un tema escasamente discutido tanto en Catriel como en Viedma.
El antropólogo Juan Ivanissevich expuso sobre la necesidad de una intervención sociocomunitaria, subrayando la multicausalidad del suicidio. «El suicidio es un fenómeno multicausal, influenciado por factores sociales y comunitarios, como el aislamiento, las desigualdades económicas y la falta de cohesión social», destacó. Remarcó la importancia de que la comunidad se apropie de las herramientas y políticas públicas para garantizar que las intervenciones sean efectivas: «Solo con políticas públicas no alcanza; si la comunidad no se apropia de las herramientas, la efectividad de las intervenciones no da resultado», sostuvo.
La psicóloga Grissel Fernández abordó los factores de riesgo relacionados con el comportamiento suicida, especialmente en adolescentes. Señaló la importancia de estar atentos a señales de alerta como el aislamiento social, la falta de interés en actividades y los cambios en la apariencia y el cuidado personal: «El aislamiento social en la adolescencia es un alerta que debería preocupar, porque es una etapa donde buscan separarse de la figura de los padres y encontrar su propio camino», enfatizó. También destacó la necesidad de tratar trastornos como la depresión y la ansiedad con el apoyo de profesionales de la salud. «Es indispensable la prevención y la intervención temprana, identificando a personas en riesgo y asegurando que reciban el tratamiento adecuado», agregó.
Durante su exposición, Mandri preguntó si había policías, bomberos y profesionales de la salud presentes en la jornada. Ante la falta de respuesta, resaltó la importancia de que estas personas se capaciten en la prevención del suicidio, destacando que esto es una obligación establecida por la Ley Nacional de Prevención del Suicidio N° 27.130. «La capacitación en prevención del suicidio es obligatoria para quienes trabajan en el Estado, incluyendo a fuerzas de seguridad y personal de salud», subrayó. Mandri insistió en que esta formación es crucial para mejorar la capacidad de respuesta en situaciones de crisis y para cumplir con lo estipulado en la ley. «Eso no es responsabilidad de ellos, sino de quienes nos obligan a cumplir la ley a nosotros y ellos mismos no lo hacen. Así como se capacita en la Ley Micaela, que está muy bien porque es obligatorio y necesario, esto también lo es», indicó.
Durante la jornada, se permitió a los alumnos y al público presente realizar preguntas de forma anónima, que fueron anotadas en papeles y luego leídas por los profesionales para responder abiertamente. Esta dinámica facilitó la participación y permitió aclarar dudas sobre el tema en un ambiente de confianza y respeto.
Asimismo, se distribuyeron calcomanías y cintas naranjas, símbolos de la lucha contra el suicidio, como parte de una campaña para visibilizar la problemática y promover la salud mental en la comunidad de Catriel.
Una vecina de Peñas Blancas, Evelyn Mansilla, hizo un llamado público a los conductores que transitan por la Ruta Provincial N°57, pidiendo que reduzcan la velocidad y respeten a los ciclistas. Evelyn, una madre soltera que depende de su bicicleta para trasladarse a su lugar de trabajo, compartió su preocupación por la seguridad vial en la zona.
«Soy mamá soltera y mi única movilidad para ir a mi trabajo es en bicicleta», expresó Evelyn. «Varias veces los vehículos han pasado muy cerca de mí, lo que representa un riesgo considerable. En casa me esperan mis hijas, y la única manera que tengo de volver a ellas es utilizando la bicicleta».
Evelyn explicó que toma todas las precauciones posibles, como llevar luces en su bicicleta y usar un chaleco reflectivo, especialmente porque su jornada laboral termina en horas de la noche. Sin embargo, enfatiza que su seguridad depende también del comportamiento de los conductores. «Les pido, por favor, a las camionetas, tráficos, camiones de las empresas y vehículos particulares que pasan por la Ruta Provincial N°57 que reduzcan la velocidad y respeten a los ciclistas», solicitó.
Este mensaje, en busca de concientizar a la comunidad sobre la importancia de la seguridad vial y el respeto hacia los ciclistas, está siendo compartido por otros vecinos. La petición de Evelyn remarca la necesidad de un tránsito más seguro y responsable, especialmente en zonas rurales donde los ciclistas dependen de su medio de transporte para cumplir con sus obligaciones diarias.
En la mañana de hoy, el semáforo ubicado en la intersección de las calles Mendoza y Zurita fue reparado y puesto en funcionamiento por personal de tránsito y técnicos del municipio, luego de varias semanas de reclamos por parte de los vecinos y de varios accidentes ocurridos en el lugar. Un vecino que transitaba por la zona notificó a Viento Sur Noticias sobre la reparación alrededor de las 8 AM. El hombre comentó que presenció un altercado entre un agente de tránsito y un hombre mayor, quien al acercarse para expresar su opinión sobre las demoras en la reparación, recibió una respuesta poco amable por parte del agente. «Le dijeron con muy malas formas que no era su problema la reparación. Yo interviene porque me dio bronca el mal trato que tuvieron con este hombre, que era alguien mayor y solo tuvo un comentario tratando de aportar una observación», dijo el testigo, que de todas formas celebró la reparación del semáforo.
Es crucial abordar la importancia de mantener la infraestructura vial en buen estado, especialmente en zonas de alto riesgo como la intersección de Mendoza y Zurita. No obstante, también es fundamental subrayar la responsabilidad de los conductores. En muchas arterias de la ciudad, incluso donde los semáforos funcionan correctamente, se observa un incumplimiento generalizado de las normas de tránsito, tanto por parte de automovilistas, motociclistas, ciclistas como de peatones. Esta falta de respeto a las señales viales refleja un problema más amplio de cultura vial que debe ser abordado con educación desde edades tempranas. Existen ciudades donde, a pesar de la ausencia de semáforos en muchas zonas, el tránsito se respeta de manera ejemplar, demostrando que es posible una conducción segura y responsable.
La seguridad vial sigue siendo un desafío significativo en Argentina. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, aproximadamente 5.500 personas mueren al año en accidentes de tránsito en el país, lo que equivale a un promedio de 15 personas por día. En la provincia de Río Negro, en lo que va del año, se registraron más de 500 accidentes de tránsito, con un saldo de 40 fallecidos (en 2023 fueron 84). La mayoría de los siniestros fatales se concentraron en rutas nacionales y provinciales, siendo las imprudencias al volante y el exceso de velocidad las principales causas identificadas.
La Cámara del Trabajo de Cipolletti dictó sentencia definitiva en la causa «Dziemid, David Samuel Enrique c/ Consorcio 400 Viviendas de Catriel s/ Ordinario». El fallo, emitido el 13 de agosto de 2024, condenó al Consorcio de Propietarios 400 Viviendas de Catriel a pagar a David Samuel Enrique Dziemid una suma total de $1.147.467,60 en concepto de aguinaldo, vacaciones proporcionales e indemnizaciones por despido.
Dziemid había demandado al consorcio por $5.804.380,67, argumentando que trabajó como personal de mantenimiento desde agosto de 2011 hasta noviembre de 2021 sin estar registrado formalmente. Alegó que su despido se produjo bajo una causal falsa, lo que lo llevó a reclamar indemnizaciones adicionales.
El consorcio fue declarado en rebeldía tras no responder a la demanda en el plazo legal, aunque posteriormente se presentó un interventor, Matías Marcos Salazar, quien participó en el proceso. Antes de Salazar, la interventora del consorcio fue Myriam Pilchini, quien firmó la carta documento de despido de Dziemid, alegando que no cumplía con sus tareas habituales. Pilchini renunció a su cargo el 15 de marzo de 2023, y fue reemplazada por Salazar.
En la sentencia, el tribunal reconoció la relación laboral entre Dziemid y el consorcio, y rechazó la defensa del consorcio que argumentaba que Dziemid era un cuentapropista. También desestimó la aplicación de recargos indemnizatorios adicionales bajo el DNU 34/19 y la Ley 25.323, debido a la falta de actividad lucrativa del consorcio y la situación económica del mismo.
Se impusieron costas al consorcio demandado y se regularon los honorarios de los abogados intervinientes. La sentencia fijó un plazo de diez días para el pago de la suma total, con intereses aplicables desde las fechas adeudadas hasta la cancelación definitiva del crédito.
El fin de semana pasado, la Municipalidad de Catriel llevó a cabo diversas celebraciones en conmemoración del Día de las Infancias, con actividades en distintos puntos de la ciudad. Las jornadas incluyeron eventos en el Lote 14 y el Barrio Mosconi, donde se realizaron encuentros comunitarios que convocaron a numerosas familias.
El viernes 16 de agosto, en el CEPI del Barrio Mosconi, se celebró un almuerzo familiar para conmemorar el Día de las Niñeces. La Intendenta Daniela Salzotto participó en la actividad, compartiendo un momento de alegría junto a las familias del barrio. El evento reunió a vecinos y vecinas en un ambiente festivo, en el que se celebró esta fecha especial dedicada a los más pequeños.
El sábado 17 de agosto, la Municipalidad organizó una jornada recreativa en el Lote 14, donde la Secretaría de Desarrollo Social, junto con las Direcciones de Cultura y Deportes, preparó una serie de actividades para los niños y niñas de la comunidad. Los asistentes disfrutaron de juegos, peloteros, metegol y bailes, en una tarde dedicada al entretenimiento infantil.
Estas actividades formaron parte de las celebraciones previas a la gran Fiesta del Día de la Niñez, programada para el domingo 25 de agosto. El domingo 18 de agosto, la Municipalidad de Catriel emitió un comunicado en el que destacó la importancia de las infancias y reafirmó su compromiso con el bienestar y desarrollo de los niños y niñas de la ciudad.
Día de las Infancias: el origen
En la Argentina, el origen de la celebración se remonta a 1958, cuando se estableció que la fecha se ubique en el calendario el primer domingo de agosto. Tras ello, en 2003, por iniciativa de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), se pasó al segundo domingo del mes; y finalmente, en 2013, se trasladó al tercero. La denominación «Día del Niño», se modificó cuando el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, a través de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), propuso llamarlo Día de las Infancias o, en su defecto, de la Niñez. Se busca posicionar el enfoque de derechos con perspectiva de géneros y diversidad en la forma de representar a la diversidad de las vivencias de la niñez
En 1959, la Asamblea General de las Naciones Unidas eligió el 20 de noviembre para celebrar el Día Mundial de las Infancias -como lo denominan oficialmente-, en homenaje a la fecha en la que el mismo organismo aprobó la Declaración de los Derechos del Niño. La forma correcta es Infancias ya que, de esta forma, se mencionan a todos los niños y todas las niñas a lo largo y a lo ancho del país.