Cinco Saltos vivió una de las concentraciones políticas y sindicales más grandes de los últimos tiempos. Desde temprano comenzaron a llegar vecinos, trabajadores y familias de distintas localidades del Alto Valle y del norte rionegrino hasta la esquina de 9 de Julio y San Martín, donde Fuerza Rionegrina y Federal presentó oficialmente su octava sede en Río Negro en medio de una convocatoria que, según los organizadores, reunió a unas 4.000 personas.
La escena mostró algo más que una inauguración partidaria. Hubo banderas, militancia, presencia sindical, familias completas y una fuerte participación de vecinos llegados desde Catriel, Cipolletti, Allen, General Roca, Campo Grande, Villa Manzano, Fernández Oro y Barda del Medio, entre otras localidades. En un contexto atravesado por discusiones sobre empleo, crisis económica y representación política, el acto dejó un mensaje claro: el espacio busca consolidarse territorialmente desde el mundo del trabajo y con fuerte anclaje regional.
Los principales discursos estuvieron a cargo del secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Marcelo Rucci; del secretario general adjunto Ernesto Inal, nacido en Cinco Saltos; y del presidente de Fuerza Rionegrina y Federal, Fernando Valenzuela.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con la intervención de Inal, quien vinculó el crecimiento político del espacio con la historia reciente de Cinco Saltos y el deterioro productivo que atravesó la ciudad durante las últimas décadas.
“Mi identidad es 50% cincoaltense y 50% rinconense”, expresó el dirigente, al recordar que hace 25 años debió irse de la ciudad en busca de trabajo tras el cierre de Indupa y la caída de la actividad económica local.
El dirigente también dejó uno de los testimonios más sensibles de la jornada al recordar la muerte de su padre durante la pandemia por falta de oxígeno en una clínica de la ciudad.
“A mí se me murió mi padre acá, en una clínica, porque no había oxígeno. Y no quiero que le pase eso a ningún cincoaltense”, afirmó ante los vecinos presentes.
Lejos de limitarse a un discurso partidario clásico, Inal buscó conectar el crecimiento del espacio con demandas concretas vinculadas a salud, empleo, desarrollo local y representación territorial.
“No vengo a buscar votos para mí, sino a ayudar al pueblo donde nací y a levantar la voz”, sostuvo. Luego convocó a vecinos y jóvenes a involucrarse políticamente: “Los candidatos van a ser ustedes. Quiero ver a mi pueblo de pie y luchando por lo que le corresponde”.
Rucci, por su parte, reforzó la idea de que Fuerza Rionegrina y Federal intenta proyectarse más allá del ámbito petrolero y sindical.
“Este no es un partido exclusivo de un gremio, sino una idea que nace del sector petrolero para representar a quienes la política tradicional ha olvidado”.
Marcelo Rucci
“Este no es un partido exclusivo de un gremio, sino una idea que nace del sector petrolero para representar a quienes la política tradicional ha olvidado”, afirmó el secretario general petrolero frente a la multitud.
El dirigente insistió en que el espacio apunta a fortalecer la organización territorial y abrir lugares de decisión para trabajadores, jóvenes y vecinos de Río Negro. En ese marco retomó una de las consignas centrales del espacio: “Anímate a soñar”.
“No venimos a decir ‘crean en mí’, sino ‘crean en ustedes’”, expresó Rucci, en un mensaje que buscó instalar la idea de participación comunitaria y protagonismo social.
Uno de los puntos que más repercusión generó durante la jornada fueron los anuncios vinculados a infraestructura y salud para Cinco Saltos. Rucci informó que el sindicato pondrá a disposición una ambulancia de alta complejidad para la localidad y adelantó además proyectos para construir un centro de salud, una farmacia, una sede sindical y un salón de usos múltiples.
“La salud no tiene gremio ni color político”, sostuvo.
El líder petrolero también vinculó el futuro político del espacio con el desarrollo hidrocarburífero proyectado para Río Negro y la necesidad de preparar mano de obra local para los puestos que podrían generarse en los próximos años.
En esa línea, planteó que la capacitación laboral será uno de los ejes centrales para acompañar el crecimiento productivo de la región y evitar que las oportunidades laborales queden concentradas fuera de la provincia.
La apertura de la sede dejó además una señal política hacia el Alto Valle y el escenario provincial. Más allá de la estructura sindical petrolera, la convocatoria mostró capacidad de movilización territorial y una búsqueda explícita de ampliar representación sobre sectores sociales golpeados por años de crisis económica, pérdida de empleo y deterioro de servicios públicos.
La jornada terminó con vecinos, militantes y familias permaneciendo en el lugar incluso después de finalizado el acto. Y con una consigna que empezó a repetirse entre banderas, bombos y aplausos:
“Vamos por Cinco Saltos, vamos por Río Negro”.












