Madalena: tras la audiencia judicial, negocian pagos y condiciones para reactivar Puesto Morales

La crisis de Madalena Energy Argentina SRL entró en una etapa decisiva después de la audiencia judicial convocada por el Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti, en el marco de la quiebra de Madalena Energy y la transición de áreas en Río Negro.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas al proceso, durante las últimas horas comenzaron a avanzar conversaciones orientadas a ordenar tres puntos centrales: el pago de salarios pendientes, la situación laboral de los trabajadores y las condiciones necesarias para reactivar la actividad en el yacimiento.

De acuerdo con esas reconstrucciones, trabajadores vinculados al área habrían sido requeridos para aportar documentación salarial reciente, como parte del proceso de análisis de haberes y eventuales pagos. La información fue transmitida en un contexto de negociaciones abiertas entre sectores sindicales, empresariales y actores relacionados con el expediente judicial.

Por el momento no existe una comunicación oficial definitiva sobre montos, fechas de pago ni condiciones finales del acuerdo. Por eso, VientoSur no presenta la información como un hecho cerrado, sino como una negociación en curso dentro de un escenario todavía sensible.

El dato aparece después de varios días de fuerte tensión en Catriel, luego de que la producción en Puesto Morales quedara paralizada y el yacimiento permaneciera funcionando únicamente con sistemas mínimos de seguridad y energía.

Tal como informó previamente VientoSur, la crisis dejó de discutirse solamente en expedientes, reuniones o borradores jurídicos cuando el último pozo activo del área dejó de producir. Ese hecho marcó un punto de inflexión dentro de un conflicto que ya venía atravesado por la quiebra de Madalena, la transición hacia Geopetrol, la preocupación por la cobertura ART y la incertidumbre laboral de más de 50 familias petroleras.

La audiencia judicial del 2 de junio había sido fijada justamente para abordar la continuidad de la actividad, el traspaso del área, la situación de los trabajadores y las condiciones para que la explotación hidrocarburífera pudiera continuar de manera ordenada.

Fuentes vinculadas al proceso señalaron que la discusión fue compleja porque confluyen dos planos distintos: por un lado, las reglas propias de una quiebra judicial; por otro, la necesidad de sostener empleo, operación, regalías, proveedores locales y continuidad productiva en una zona históricamente ligada al petróleo convencional.

Esa tensión atraviesa todo el caso Madalena.

Para la quiebra, el eje está en activos, pasivos, acreencias y prioridades legales de cobro. Para los trabajadores y para Catriel, el problema se traduce en algo mucho más concreto: salarios, estabilidad, seguridad laboral y posibilidad de volver al yacimiento.

En paralelo, también se esperan definiciones vinculadas al área Medianera, adjudicada a Geopetrol junto con Rinconada–Puesto Morales mediante el Decreto N.º 548/26. Fuentes vinculadas al sector señalaron que también allí se trabaja sobre condiciones de traspaso laboral y operativo, aunque cualquier avance deberá ser confirmado por las partes involucradas.

La Provincia había presentado la adjudicación de ambas áreas como una herramienta para garantizar continuidad operativa, preservar puestos de trabajo y evitar la paralización de áreas maduras. Sin embargo, en Puesto Morales la transición quedó atravesada por la quiebra, la intervención de la sindicatura y la falta de definiciones efectivas en el terreno.

Desde que se conoció la quiebra de Madalena, VientoSur viene reconstruyendo de manera cronológica el impacto laboral, judicial y operativo del caso. La cobertura incluyó las tensiones por la antigüedad laboral, la carta difundida por trabajadores, las negociaciones por el traspaso hacia Geopetrol, la intervención de la sindicatura, las medidas adoptadas por la Justicia, la preocupación por la cobertura ART y la paralización de la producción en Puesto Morales.

Ahora el conflicto parece ingresar en una nueva fase.

Ya no se trata solamente de explicar cómo cayó Madalena ni por qué se frenó la producción. La pregunta que empieza a tomar fuerza es si las partes lograrán ordenar rápidamente una salida que permita pagar salarios, preservar derechos laborales y reactivar un yacimiento que sigue siendo clave para trabajadores, proveedores y la economía petrolera de Catriel.

Todo parecer indicar que sí. Pero por ahora, las conversaciones continúan abiertas.

Y para muchas familias petroleras de la ciudad, la expectativa se resume en una pregunta simple: cuándo se normalizará la actividad y bajo qué condiciones volverán a trabajar en Puesto Morales.

Además, el expediente judicial también sumó medidas de alto impacto, entre ellas la prohibición de salida del país para los socios gerentes de Madalena, una decisión que volvió a poner el foco sobre el proceso concursal y sus consecuencias.

Convocan a mujeres de Catriel a sumarse a un espacio político que busca ampliar participación y nuevas voces

En un contexto donde la participación política atraviesa discusiones sobre representación, recambio y nuevas formas de involucramiento social, un espacio local lanzó una convocatoria dirigida exclusivamente a mujeres de Catriel.

La iniciativa fue impulsada por Fuerza Rionegrina y Federal, que convocó a mujeres desde los 16 años a participar de un encuentro abierto pensado para debatir ideas, proyectos y propuestas vinculadas al futuro de la ciudad.
La actividad se realizará el próximo miércoles 27 de mayo a las 19:30, en el Salón Unión Deportiva Catriel, y buscará reunir tanto a mujeres con experiencia en espacios comunitarios o políticos como a vecinas que quieran involucrarse por primera vez.

Desde el espacio señalaron que el objetivo es seguir construyendo una participación más amplia y sumar nuevas voces dentro de la realidad local.

La convocatoria aparece además en un momento donde distintos sectores políticos y sociales empiezan a poner el foco en la participación juvenil, la representación femenina y la necesidad de generar ámbitos de discusión más abiertos dentro de la comunidad.

“Hoy más que nunca necesitamos mujeres unidas, comprometidas y decididas a construir el cambio que Catriel merece”, expresaron desde la organización al presentar la actividad.
El encuentro estará abierto a mujeres desde los 16 años en adelante y se planteará como un espacio para compartir miradas sobre la ciudad, debatir problemáticas locales y pensar propuestas vinculadas al presente y futuro de Catriel.

En los últimos años, la participación de mujeres en ámbitos políticos, sociales y comunitarios de la ciudad fue creciendo de manera sostenida, tanto en organizaciones barriales como en instituciones, espacios culturales y sectores vinculados a la vida pública local.

La convocatoria buscará justamente capitalizar ese movimiento y transformarlo en participación activa dentro de un espacio político que intenta consolidar presencia territorial en Catriel.

Catriel suma formación para el petróleo: egresaron 50 choferes y comenzó una nueva cohorte vinculada al Oil & Gas

En una ciudad atravesada históricamente por la actividad petrolera y las transformaciones del sector energético, 50 vecinos y vecinas de Catriel finalizaron el Curso de Chofer de Camiones para la Industria del Oil & Gas, una propuesta de formación articulada entre la Municipalidad de Catriel, el Sindicato de Camioneros de Río Negro y la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN).

Al mismo tiempo, otras 50 personas iniciaron oficialmente el cursado de la segunda cohorte, en una señal del fuerte interés que despertó la capacitación desde su lanzamiento y de la necesidad creciente de herramientas concretas para acceder al mercado laboral regional.

El acto de egreso y apertura de la nueva etapa se realizó este jueves y contó con la presencia de la intendenta Daniela Salzotto, representantes del Sindicato de Camioneros, autoridades municipales, integrantes del Concejo Deliberante, estudiantes y familias.

En representación del gremio participó Daniel Pagura, mientras que también estuvo presente el secretario de Gobierno, Diego Pereyra.

La iniciativa aparece en un momento donde la región atraviesa una nueva reconfiguración energética vinculada al avance de proyectos no convencionales, servicios petroleros y demanda de perfiles técnicos asociados al movimiento de cargas, logística y operación en yacimientos.

En ese contexto, la formación de conductores especializados para la industria del Oil & Gas empieza a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de las oportunidades laborales vinculadas al desarrollo energético del norte patagónico.

Más allá del acto institucional, el dato que sobresale es la convocatoria: 100 personas participaron entre ambas cohortes, una cifra que refleja el interés que existe en Catriel por acceder a capacitaciones con salida laboral concreta y vinculadas a sectores estratégicos de la economía regional.

La articulación entre Estado municipal, sindicato y universidad también deja una señal sobre el tipo de herramientas que empiezan a demandarse en ciudades atravesadas por cambios productivos, incertidumbre laboral y nuevas inversiones energéticas.

Mientras el mapa petrolero regional vuelve a moverse, Catriel intenta sostener una idea de fondo: que parte de esas oportunidades puedan quedar en manos de trabajadores y trabajadoras de la propia comunidad.

Madalena: qué se negocia realmente detrás del traspaso petrolero en Catriel

Durante los últimos días, el conflicto derivado de la quiebra de Madalena Energy Argentina SRL quedó atravesado por una pregunta que inquietó a decenas de familias petroleras de Catriel: qué pasará con los años de antigüedad acumulados por los trabajadores del área Rinconada–Puesto Morales.

Pero a medida que avanzaron las negociaciones, el eje del conflicto empezó a mostrar una zona más precisa y también más compleja. Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas conversaciones vinculadas al proceso, la discusión principal ya no estaría centrada únicamente en la continuidad laboral, sino en cómo formalizar legalmente ese traspaso dentro de un escenario atravesado por la quiebra.

En términos simples: una cosa es que los trabajadores pasen al nuevo esquema operativo vinculado a GeoPetrol conservando antigüedad, categoría y condiciones laborales hacia adelante. Otra muy distinta es definir qué ocurre con deudas, salarios pendientes, indemnizaciones o pasivos laborales generados durante la etapa de Madalena.

Ese parece ser hoy el corazón de la negociación.

Distintas reconstrucciones coinciden en que el reconocimiento de antigüedad, categoría y continuidad laboral futura formaría parte del entendimiento general que se viene trabajando entre los actores involucrados. Sin embargo, hasta el momento no existe una comunicación oficial definitiva ni un acta pública que permita conocer los términos finales del eventual acuerdo.

El punto más delicado aparece en la forma jurídica que tendrá ese traspaso.

En las conversaciones vinculadas al proceso volvió a aparecer la referencia al artículo 229 de la Ley de Contrato de Trabajo, utilizado en casos de cesión de personal o continuidad de relaciones laborales bajo otro empleador. Esa figura aparece como una de las alternativas mencionadas para ordenar el pase de trabajadores dentro de un escenario particularmente complejo.

La dificultad es que Madalena no atraviesa una transición empresarial común. La empresa fue declarada en quiebra, y ese proceso abre una discusión distinta sobre pasivos, activos, créditos laborales y la intervención de la sindicatura.

Según la interpretación de distintas fuentes consultadas por este medio, el pliego del Concurso Público Nacional e Internacional Nº 02/2025 contemplaba la absorción bajo relación de dependencia de trabajadores afectados al área. Sin embargo, el debate actual gira alrededor del alcance jurídico concreto de esa absorción y de qué obligaciones previas quedarían dentro del proceso de quiebra.

Dicho de otro modo: el conflicto no se reduce a si los trabajadores siguen o no. La discusión pasa por cómo se reconoce esa continuidad sin trasladar automáticamente a la nueva operadora todos los pasivos anteriores de Madalena Energy.

Ese punto explica parte de la tensión de los últimos días.

Mientras algunos sectores vinculados a la negociación transmiten que la antigüedad no sería el obstáculo central, entre trabajadores continúa predominando la cautela. El temor es lógico: hasta que no exista un acta definitiva, firmada y clara, cualquier diferencia de redacción puede tener impacto directo sobre años de trabajo acumulado.

En ese contexto también apareció la preocupación por posibles interpretaciones vinculadas al artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, asociado a escenarios de fuerza mayor o disminución de trabajo. Entre trabajadores, esa posibilidad generó alarma por eventuales efectos sobre liquidaciones o indemnizaciones.

Sin embargo, distintas fuentes vinculadas al proceso señalaron que, hasta el momento, ese escenario no habría formado parte concreta de las negociaciones en curso. Tampoco existe una comunicación oficial que indique la aplicación de ese mecanismo.

La cautela, de todos modos, sigue siendo alta.

La discusión ya no pasa solamente por petróleo: pasa por qué valor tendrán años enteros de trabajo en Catriel

En las últimas horas circularon versiones sobre nuevas reuniones entre sectores sindicales, empresariales y actores vinculados al proceso de transición. También crecieron las expectativas sobre una posible firma formal del acuerdo. Pero dentro del grupo de trabajadores persiste una idea compartida: cualquier acta deberá ser leída con atención antes de ser firmada.

Esa desconfianza no aparece de la nada.

Tal como informó previamente VientoSur en “Antigüedad en juego: crece la tensión por el traspaso de trabajadores tras la quiebra de Madalena”, durante los primeros días del conflicto una de las principales preocupaciones giró alrededor del alcance real del reconocimiento de antigüedad laboral.

Luego, con el avance de las conversaciones, la discusión comenzó a desplazarse hacia otro terreno: no solo qué se reconoce, sino cómo queda escrito jurídicamente.

Ese detalle puede parecer técnico, pero para los trabajadores no lo es. En una negociación de este tipo, una palabra puede cambiar el alcance de un derecho, una deuda o una futura indemnización.

Por eso, mientras desde algunos sectores se transmite que habría avances importantes, en Catriel la expectativa sigue mezclada con prudencia.

La crisis de Madalena ya dejó de pertenecer exclusivamente al mundo petrolero. Durante los últimos días se instaló en grupos de WhatsApp, comercios, reuniones familiares y conversaciones dentro y fuera de los yacimientos. Lo que se discute en un acta laboral puede terminar impactando sobre salarios, deudas, estabilidad y futuro de más de 50 familias petroleras. Y mientras el tema crece en la conversación cotidiana de la ciudad, las expresiones públicas alrededor del conflicto siguen siendo, hasta ahora, escasas o nulas.

En paralelo, el caso también expuso una discusión más amplia sobre el futuro de las áreas maduras convencionales en Río Negro. Tal como reconstruyó este medio en “La crisis de Madalena expuso una pregunta incómoda en Catriel: qué futuro le queda al viejo petróleo convencional”, el deterioro operativo del área Rinconada–Puesto Morales venía siendo observado desde hace años por trabajadores y sectores vinculados históricamente a la actividad.

Caída de inversión, menor actividad, dificultades operativas y creciente incertidumbre comenzaron lentamente a transformar una discusión petrolera en una preocupación social mucho más amplia para Catriel.

En el plano judicial, la causa también sumó tensión luego de que la Justicia dispusiera restricciones de salida del país para socios gerentes de la firma, tal como informó VientoSur en “Quiebra petrolera en Catriel: la Justicia prohibió salir del país a los socios gerentes de Madalena”.

Durante las últimas horas también circularon versiones sobre nuevas reuniones y movimientos vinculados a las negociaciones en el Alto Valle entre representantes sindicales, sectores empresariales y actores relacionados con el proceso de transición. Hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales sobre eventuales acuerdos ni sobre el contenido final de las conversaciones.

Por ahora, el traspaso continúa sin una comunicación pública definitiva sobre sus términos finales.

Y esa es, justamente, la clave del momento actual: la negociación parece haber dejado atrás algunas dudas iniciales, pero todavía no cerró el punto más importante para quienes esperan respuestas concretas.

Detrás de artículos legales, borradores y conversaciones reservadas, el conflicto ya no se discute solamente en términos empresariales o judiciales. Para muchas familias petroleras de Catriel, la pregunta terminó volviéndose mucho más cotidiana: qué valor tendrán finalmente los años trabajados cuando el nuevo esquema petrolero empiece a funcionar.

Este lunes realizarán en Catriel una capacitación gratuita sobre liderazgo y normas ISO 45001

Este lunes 18 de mayo se realizará en Catriel una capacitación gratuita vinculada al liderazgo organizacional y la implementación de normas ISO 45001, una herramienta cada vez más utilizada para mejorar condiciones de seguridad y ambientes laborales.

La actividad comenzará a las 9:00 horas en el salón de Tango Energy – Acceso Sur y está dirigida a empresas, instituciones educativas, clubes deportivos, cooperativas, organizaciones sociales, emprendedores, mandos medios y equipos de trabajo.

Según informaron los organizadores, la propuesta buscará brindar herramientas prácticas para fortalecer el liderazgo estratégico, optimizar dinámicas de trabajo y mejorar aspectos relacionados con la seguridad laboral dentro de distintas organizaciones.

Durante la jornada se desarrollarán talleres y exposiciones sobre liderazgo, aplicación de normas ISO 45001 y estrategias para mejorar la organización interna y los ambientes laborales.

La capacitación contará además con la participación del perito en Psicografología Científica Rubén A. Moreno, quien formará parte de las actividades previstas.

Desde la organización recordaron que la participación es libre y gratuita, aunque recomendaron realizar la inscripción previamente debido a la expectativa generada en las últimas horas.

Quienes quieran participar o solicitar más información pueden comunicarse vía WhatsApp al 299 556-1150.

Rucci desembarcó en Cinco Saltos con una multitud y lanzó un mensaje político que empezó a hacer ruido en todo Río Negro

Cinco Saltos vivió una de las concentraciones políticas y sindicales más grandes de los últimos tiempos. Desde temprano comenzaron a llegar vecinos, trabajadores y familias de distintas localidades del Alto Valle y del norte rionegrino hasta la esquina de 9 de Julio y San Martín, donde Fuerza Rionegrina y Federal presentó oficialmente su octava sede en Río Negro en medio de una convocatoria que, según los organizadores, reunió a unas 4.000 personas.

La escena mostró algo más que una inauguración partidaria. Hubo banderas, militancia, presencia sindical, familias completas y una fuerte participación de vecinos llegados desde Catriel, Cipolletti, Allen, General Roca, Campo Grande, Villa Manzano, Fernández Oro y Barda del Medio, entre otras localidades. En un contexto atravesado por discusiones sobre empleo, crisis económica y representación política, el acto dejó un mensaje claro: el espacio busca consolidarse territorialmente desde el mundo del trabajo y con fuerte anclaje regional.

Los principales discursos estuvieron a cargo del secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Marcelo Rucci; del secretario general adjunto Ernesto Inal, nacido en Cinco Saltos; y del presidente de Fuerza Rionegrina y Federal, Fernando Valenzuela.

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con la intervención de Inal, quien vinculó el crecimiento político del espacio con la historia reciente de Cinco Saltos y el deterioro productivo que atravesó la ciudad durante las últimas décadas.

“Mi identidad es 50% cincoaltense y 50% rinconense”, expresó el dirigente, al recordar que hace 25 años debió irse de la ciudad en busca de trabajo tras el cierre de Indupa y la caída de la actividad económica local.

El dirigente también dejó uno de los testimonios más sensibles de la jornada al recordar la muerte de su padre durante la pandemia por falta de oxígeno en una clínica de la ciudad.

“A mí se me murió mi padre acá, en una clínica, porque no había oxígeno. Y no quiero que le pase eso a ningún cincoaltense”, afirmó ante los vecinos presentes.

Lejos de limitarse a un discurso partidario clásico, Inal buscó conectar el crecimiento del espacio con demandas concretas vinculadas a salud, empleo, desarrollo local y representación territorial.

“No vengo a buscar votos para mí, sino a ayudar al pueblo donde nací y a levantar la voz”, sostuvo. Luego convocó a vecinos y jóvenes a involucrarse políticamente: “Los candidatos van a ser ustedes. Quiero ver a mi pueblo de pie y luchando por lo que le corresponde”.

Rucci, por su parte, reforzó la idea de que Fuerza Rionegrina y Federal intenta proyectarse más allá del ámbito petrolero y sindical.

“Este no es un partido exclusivo de un gremio, sino una idea que nace del sector petrolero para representar a quienes la política tradicional ha olvidado”.

Marcelo Rucci

“Este no es un partido exclusivo de un gremio, sino una idea que nace del sector petrolero para representar a quienes la política tradicional ha olvidado”, afirmó el secretario general petrolero frente a la multitud.

El dirigente insistió en que el espacio apunta a fortalecer la organización territorial y abrir lugares de decisión para trabajadores, jóvenes y vecinos de Río Negro. En ese marco retomó una de las consignas centrales del espacio: “Anímate a soñar”.

“No venimos a decir ‘crean en mí’, sino ‘crean en ustedes’”, expresó Rucci, en un mensaje que buscó instalar la idea de participación comunitaria y protagonismo social.

Uno de los puntos que más repercusión generó durante la jornada fueron los anuncios vinculados a infraestructura y salud para Cinco Saltos. Rucci informó que el sindicato pondrá a disposición una ambulancia de alta complejidad para la localidad y adelantó además proyectos para construir un centro de salud, una farmacia, una sede sindical y un salón de usos múltiples.

“La salud no tiene gremio ni color político”, sostuvo.

El líder petrolero también vinculó el futuro político del espacio con el desarrollo hidrocarburífero proyectado para Río Negro y la necesidad de preparar mano de obra local para los puestos que podrían generarse en los próximos años.

En esa línea, planteó que la capacitación laboral será uno de los ejes centrales para acompañar el crecimiento productivo de la región y evitar que las oportunidades laborales queden concentradas fuera de la provincia.

La apertura de la sede dejó además una señal política hacia el Alto Valle y el escenario provincial. Más allá de la estructura sindical petrolera, la convocatoria mostró capacidad de movilización territorial y una búsqueda explícita de ampliar representación sobre sectores sociales golpeados por años de crisis económica, pérdida de empleo y deterioro de servicios públicos.

La jornada terminó con vecinos, militantes y familias permaneciendo en el lugar incluso después de finalizado el acto. Y con una consigna que empezó a repetirse entre banderas, bombos y aplausos:

“Vamos por Cinco Saltos, vamos por Río Negro”.

Madalena: aseguran que habría acuerdo por los trabajadores y crece la expectativa en Catriel

Después de días de tensión, negociaciones cruzadas e incertidumbre en torno al futuro de unos 50 trabajadores petroleros, distintas fuentes del sector señalaron a VientoSur que durante las últimas horas se habría alcanzado un principio de acuerdo para destrabar el conflicto laboral derivado de la quiebra de Madalena Energy Argentina SRL.

Según pudo reconstruir este medio a partir de fuentes vinculadas a las conversaciones, el entendimiento alcanzado permitiría avanzar con el traspaso de trabajadores afectados al área Rinconada–Puesto Morales hacia el nuevo esquema operativo relacionado con Geopetrol.

De acuerdo a la información relevada, el acuerdo todavía no habría sido firmado formalmente, aunque las partes trabajarían para concretarlo entre este viernes y los próximos días en la ciudad de Cipolletti.

Dentro del sector petrolero regional, las versiones sobre un posible cierre comenzaron a circular con fuerza durante la noche del jueves y la madrugada de este viernes, luego de jornadas marcadas por fuertes discusiones respecto del reconocimiento de antigüedad y continuidad laboral de los trabajadores involucrados.

Tal como informó previamente VientoSur en “Antigüedad en juego: crece la tensión por el traspaso de trabajadores tras la quiebra de Madalena”, el principal punto de conflicto giraba alrededor de las condiciones bajo las cuales los empleados pasarían al nuevo esquema operativo.

La discusión había generado preocupación no solo entre trabajadores y familias petroleras, sino también dentro de sectores políticos, sindicales y empresariales vinculados a la actividad hidrocarburífera regional.

Fuentes consultadas por este medio señalaron además que en las últimas horas habría tomado intervención directa la conducción del Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa para intentar destrabar el conflicto y acercar posiciones entre las partes.

Hasta el momento, sin embargo, no hubo comunicados oficiales públicos confirmando el contenido definitivo del acuerdo ni precisiones sobre los términos finales que se firmarían.

Sin embargo, dentro del sector todavía persisten dudas sobre el alcance jurídico concreto de los acuerdos que comenzarían a firmarse durante las próximas horas.

Fuentes vinculadas a trabajadores petroleros señalaron a VientoSur que algunos empleados continúan analizando las condiciones del traspaso junto a asesores legales, especialmente en relación con cláusulas vinculadas a la continuidad jurídica y al reconocimiento integral de antigüedad laboral.

Según pudo reconstruir este medio, parte de las inquietudes surgieron luego de que circularan borradores preliminares de actas donde se planteaban esquemas de incorporación que diferenciaban el reconocimiento de antigüedad respecto de la continuidad jurídica plena de las relaciones laborales anteriores.

En ese contexto, algunos trabajadores todavía no habrían firmado documentación y continúan evaluando el alcance legal efectivo del futuro traspaso hacia el nuevo esquema operativo.

En paralelo, VientoSur consultó a la Secretaría de Trabajo de Río Negro sobre posibles actuaciones formales vinculadas al conflicto. Desde el organismo señalaron que se encontraban a disposición de las partes, aunque indicaron que hasta última hora del jueves no había ingresado ninguna presentación formal relacionada con la firma de un acuerdo.

Mientras tanto, otras fuentes que venían participando de las conversaciones mantuvieron silencio durante las últimas horas, en medio de un escenario todavía dinámico y sujeto a modificaciones.

Tal como informó VientoSur en “La caída de Madalena: cómo una petrolera terminó quebrada en medio de la transición de áreas en Río Negro”, el caso Madalena se convirtió durante las últimas semanas en uno de los temas más sensibles dentro del escenario petrolero regional.

La quiebra de la empresa, el futuro de las áreas maduras, el impacto laboral y la transición operativa hacia nuevos actores terminaron instalando en Catriel una discusión que excede ampliamente a una sola compañía.

En ese contexto, este medio reveló en “Antigüedad en juego: crece la tensión por el traspaso de trabajadores tras la quiebra de Madalena” las diferencias surgidas alrededor del reconocimiento de antigüedad de los trabajadores afectados al área Rinconada–Puesto Morales.

En paralelo, la causa también sumó tensión judicial luego de que la Justicia dispusiera restricciones de salida del país para socios gerentes de la firma, tal como informó VientoSur en “Quiebra petrolera en Catriel: la Justicia prohibió salir del país a los socios gerentes de Madalena”.

La situación también expuso las tensiones que atraviesan actualmente muchas áreas convencionales maduras en Río Negro y otras provincias petroleras del país: menor inversión, caída de producción, discusiones sobre costos operativos y creciente incertidumbre sobre el sostenimiento del empleo.

Por ahora, en Catriel, la expectativa sigue puesta en una definición formal que permita cerrar uno de los conflictos laborales más delicados surgidos tras la caída de Madalena. Y aunque todavía no existe confirmación oficial definitiva, dentro del sector petrolero comenzó a crecer durante las últimas horas una palabra que hasta hace poco parecía lejana: acuerdo.

Se trabó el acuerdo por Madalena: la antigüedad vuelve a tensar el traspaso petrolero en Catriel

El conflicto laboral derivado de la quiebra de Madalena Energy Argentina SRL volvió a tensionarse en Catriel. Cuando parecía encaminado un principio de acuerdo para garantizar la continuidad de unos 50 trabajadores petroleros, la firma del acta de traspaso quedó demorada y la negociación seguía abierta al cierre de esta edición.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas a la negociación, el punto que volvió a trabar el cierre del acuerdo es el alcance del reconocimiento de la antigüedad laboral de los empleados que pasarían a desempeñarse bajo el nuevo esquema operativo del área Rinconada–Puesto Morales.

Tal como informó previamente este medio en La caída de Madalena: cómo una petrolera terminó quebrada en medio de la transición de áreas en Río Negro, la Justicia declaró la quiebra de Madalena mientras avanzaba el proceso de transición impulsado por la Provincia tras la extinción de la concesión petrolera.

Posteriormente, en Antigüedad en juego: crece la tensión por el traspaso de trabajadores tras la quiebra de Madalena, VientoSur dio cuenta de la preocupación existente entre trabajadores petroleros de Madalena Energy en Catriel por las condiciones laborales que podían regir en el pase hacia Geopetrol, firma vinculada al nuevo esquema operativo del área.

Durante la jornada previa, distintas fuentes habían señalado que existía un principio de entendimiento para sostener puestos de trabajo, salarios y condiciones laborales. Sin embargo, ese escenario volvió a quedar en revisión durante las últimas horas.

Fuentes vinculadas a los trabajadores sostienen que el acuerdo se habría trabado por diferencias relacionadas con el reconocimiento pleno de la antigüedad acumulada durante los años de prestación laboral en el yacimiento. Desde otros sectores de la negociación, en cambio, relativizan el nivel de tensión y aseguran que las conversaciones continúan abiertas sobre distintos aspectos del esquema laboral.

Fuentes del sector coinciden además en que existe preocupación por evitar que el conflicto escale y garantizar una salida ordenada, especialmente por el impacto que una ruptura podría tener sobre la continuidad operativa del área y el clima social en Catriel.

Sectores involucrados en las conversaciones consultados por este medio señalaron que todavía existen borradores en análisis y que podrían abrirse nuevas instancias formales de negociación si no aparece una definición en las próximas horas.

El punto de fondo sigue siendo el mismo: una cosa es garantizar que los trabajadores sigan ocupados y otra distinta es definir bajo qué condiciones pasan a la nueva operadora. Para los trabajadores, la diferencia puede ser decisiva: no es lo mismo conservar salario y puesto que mantener plenamente la antigüedad y los derechos acumulados durante años de actividad petrolera.

La discusión tiene además un antecedente relevante. El pliego oficial del Concurso Público Nacional e Internacional Nº 02/2025, publicado por la Provincia de Río Negro, establecía que la presentación de una oferta implicaba el compromiso de absorber y colocar bajo relación de dependencia a los trabajadores afectados a la operación del área.

No es lo mismo conservar salario y puesto que mantener plenamente la antigüedad y los derechos acumulados durante años de actividad petrolera.

Ese punto fue interpretado por trabajadores y asesores legales como una garantía de continuidad laboral. Sin embargo, los borradores de actas y propuestas que circularon durante los últimos días abrieron distintas lecturas sobre el alcance jurídico real de esa incorporación.

Abogados laboralistas consultados por VientoSur habían advertido previamente que algunos esquemas preliminares podían implicar un reconocimiento limitado de antigüedad, sin asumir necesariamente continuidad jurídica plena ni pasivos laborales anteriores vinculados a Madalena.

Desde el entorno de la negociación también señalan que el nuevo esquema operativo debe ordenar responsabilidades laborales previas dentro del contexto excepcional generado por la quiebra de la empresa.

Por eso, la pregunta que atraviesa hoy la negociación es simple y sensible para cualquier familia petrolera de Catriel: ¿los trabajadores pasan con todos sus años reconocidos o comienzan una nueva etapa con parte de sus derechos todavía en discusión?

Hasta el momento no hubo una comunicación pública definitiva sobre la firma del acta ni sobre el contenido final del acuerdo. Tampoco hubo precisiones oficiales sobre una eventual convocatoria formal de la Secretaría de Trabajo en caso de que la negociación continúe trabada.

El conflicto se desarrolla en un momento particularmente delicado para Catriel, donde la actividad petrolera sigue siendo parte central de la economía local. La ciudad observa con atención el desenlace de una transición que involucra empleo directo, contratistas, proveedores, regalías y continuidad operativa en una de las áreas históricas del norte rionegrino.

Hasta el momento, no hubo pronunciamientos públicos del Municipio de Catriel ni de referentes políticos locales sobre las condiciones laborales que podrían regir en el traspaso del área.

Mientras tanto, el caso Madalena vuelve a exponer las tensiones que atraviesan las áreas maduras convencionales en Río Negro: yacimientos con menor inversión, producción en retroceso y alto impacto social cada vez que cambia el operador o se reordena una concesión.

Por ahora, la negociación sigue abierta. Y en Catriel, donde cada puesto petrolero repercute mucho más allá del yacimiento, la definición sobre la antigüedad laboral se convirtió en el punto que puede destrabar —o profundizar— uno de los conflictos más sensibles de la actual transición petrolera rionegrina.

Al cierre de esta edición, las conversaciones continuaban abiertas.

Río Negro vuelve a mirar su historia sindical: gremios unifican reclamos y preparan una jornada clave

Río Negro atraviesa un momento de fuerte tensión social y laboral. Lo que empezó como un conflicto docente por salarios y condiciones de trabajo terminó abriendo una escena más amplia: distintos gremios provinciales resolvieron coordinar acciones, unificar reclamos y convocar a una jornada de paro y movilización para el 12 de mayo.

La foto política y sindical no es menor. Representantes de UnTER, ATE, SITRAJUR, ASSPUR, CTA Autónoma, SUPREN, ADUNC, SIDURN, ADIUPA y SITRAIUPA, entre otras organizaciones, compartieron una conferencia de prensa en Roca/Fiske Menuco para plantear una agenda común frente al ajuste, la pérdida salarial, la situación de la salud y la educación pública, el financiamiento universitario, los derechos laborales y la denuncia de represión contra trabajadores que se movilizan.

El punto de quiebre fue la protesta docente del 5 de mayo. UnTER había iniciado un paro de 48 horas y realizó movilizaciones en los puentes carreteros que unen Cipolletti y Neuquén. Según denunció el gremio, fuerzas federales intervinieron para aplicar el protocolo antipiquetes y se registraron forcejeos, empujones y uso de gas pimienta contra manifestantes.

Desde la mirada sindical, ese operativo no fue un hecho aislado. Fue leído como una señal hacia el conjunto de los trabajadores estatales: si el reclamo salarial se organiza y gana visibilidad pública, la respuesta puede ser el disciplinamiento. Por eso, la conferencia del 8 de mayo funcionó como algo más que una convocatoria. Fue una respuesta política colectiva.

UnTER informó que la Coordinadora de Sindicatos de Río Negro llamó a movilizar el 12 de mayo, con una plaza activa en Roca/Fiske Menuco desde las 16 y una marcha desde las 18. También se anunciaron movilizaciones en otras ciudades de la provincia, como Viedma y Bariloche.

La unidad gremial tiene un peso particular porque reúne sectores que muchas veces reclaman por separado. La docencia reclama paritarias y salarios; salud exige ingresos acordes al costo de vida patagónico y mejores condiciones de trabajo; judiciales plantean independencia, derechos laborales y funcionamiento institucional; universitarios advierten sobre el financiamiento de la educación superior; estatales cuestionan el deterioro salarial y las sumas que no impactan en el básico.

SITRAJUR sintetizó parte de esa agenda al señalar que la Coordinadora plantea demandas vinculadas a salarios acordes al costo de vida patagónico, rechazo a sumas no remunerativas, defensa de derechos laborales, funcionamiento del IPROSS, financiamiento universitario y cese de la persecución y represión contra quienes se organizan y reclaman.

El reclamo universitario suma otra dimensión. La movilización del 12 de mayo se inscribe también en una nueva Marcha Federal Universitaria, convocada a nivel nacional por el sistema universitario, gremios docentes y organizaciones estudiantiles en defensa del financiamiento de la universidad pública.

Pero en Río Negro, el dato central es la articulación provincial. La Coordinadora de Sindicatos no aparece de un día para otro. El 24 de abril, UnTER ya había informado una reunión de múltiples representaciones sindicales con desarrollo en la provincia y a nivel nacional para coordinar acciones frente al ajuste.

Ese antecedente inmediato permite entender que la conferencia del 8 de mayo no fue una reacción improvisada. La represión denunciada en Cipolletti aceleró una construcción que ya venía tomando forma: unir conflictos que tienen raíces comunes. Salarios que pierden frente al costo de vida, servicios públicos deteriorados, presupuestos ajustados, condiciones laborales cada vez más exigidas y una sensación extendida de que el esfuerzo de los trabajadores no encuentra respuesta institucional.

Río Negro ya conoce este tipo de momentos. La historia provincial tiene un antecedente fuerte en el Frente Estatal Rionegrino, una experiencia de unidad sindical desarrollada durante la crisis del Estado provincial entre 1994 y 1996. Investigaciones académicas lo describen como un caso de unidad sindical en un espacio subnacional, con participación de gremios estatales como UnTER, SITRAJUR y ATE.

La comparación no significa que el escenario actual sea idéntico al de los años 90. Cambiaron los gobiernos, las formas de protesta, las condiciones económicas y el mapa gremial. Pero hay una continuidad histórica evidente: cuando el deterioro salarial y el ajuste estatal afectan de manera transversal a distintos sectores, Río Negro vuelve a producir espacios de coordinación sindical.

Ahí está la importancia política de lo que ocurre ahora. No se trata solamente de una protesta docente, ni de un reclamo sectorial de salud, ni de una marcha universitaria aislada. Lo que aparece es una lectura común: la crisis no golpea a un solo gremio, sino a trabajadores de distintas áreas que sostienen la vida cotidiana de la provincia.

Esa vida cotidiana tiene nombres concretos. Una maestra que trabaja en una escuela con problemas edilicios. Un enfermero que cobra por debajo de lo que cuesta vivir en la Patagonia. Una trabajadora judicial que reclama condiciones para que el servicio funcione. Un no docente universitario que ve deteriorarse su salario. Una familia que depende de la escuela pública, del hospital, del IPROSS o de una oficina estatal para resolver problemas reales.

Por eso la unidad gremial no es solo una estrategia de protesta. También es un mensaje hacia la sociedad rionegrina: detrás de cada reclamo salarial hay servicios públicos que funcionan peor cuando sus trabajadores son empujados al agotamiento, la precarización o la pérdida de poder adquisitivo.

El Gobierno provincial, por su parte, buscó relativizar el impacto del paro docente con datos oficiales de presentismo y sostuvo su esquema salarial con una actualización automática del 5,29%, además de afirmar que los salarios docentes de Río Negro se ubican entre los mejores del país.

Esa respuesta no alcanzó para desactivar el conflicto. Para los gremios, el problema no se reduce a un porcentaje mensual ni a una comparación estadística. La discusión de fondo es si los ingresos alcanzan para vivir en una provincia con costo patagónico, si las sumas ofrecidas recomponen realmente el salario, si hay paritarias efectivas y si el Estado escucha antes de que la conflictividad escale.

La convocatoria del 12 de mayo será, entonces, una prueba política. No solo medirá la adhesión a una marcha o a un paro. También mostrará si la coordinación gremial logra transformar conflictos dispersos en una agenda provincial capaz de interpelar a más trabajadores, más familias y más comunidades.

La historia rionegrina demuestra que estos procesos no nacen de la nada. Aparecen cuando la bronca sectorial empieza a reconocerse como parte de un problema común. En los años 90, esa unidad tomó la forma del Frente Estatal Rionegrino. Hoy, con otros actores y otro contexto, la Coordinadora de Sindicatos vuelve a poner sobre la mesa una idea conocida: frente a decisiones que afectan a muchos, la respuesta también busca ser colectiva.

Río Negro llega al 12 de mayo con una pregunta abierta. Si el Gobierno insiste en responder cada conflicto por separado, los gremios intentarán mostrar exactamente lo contrario: que la educación, la salud, la justicia, la universidad y el empleo público forman parte de una misma discusión sobre qué provincia se quiere construir y quiénes pagan el costo del ajuste.

“Trabajo 16 horas y no me alcanza”: el reclamo que expone la tensión en los hospitales de Río Negro

El mensaje es breve, pero el impacto fue inmediato. “Trabajo 16 horas y no me alcanza”. La frase, escrita por un enfermero de Río Negro, empezó a circular en las últimas horas y rápidamente dejó de ser un reclamo individual para poner en foco una realidad más amplia dentro del sistema de salud.

Según expresó, tras una jornada de 16 horas —8 regulares y 8 extras—, su salario no alcanzaría a cubrir la canasta básica, una situación que, asegura, lo obliga a sostener una carga horaria elevada para poder llegar a fin de mes. Con más de 18 años de experiencia en hospitales, su testimonio expone no solo una cuestión salarial, sino también el desgaste acumulado en el tiempo.

Pero el planteo no quedó aislado. Desde el mismo ámbito hospitalario comenzaron a aparecer otras voces que apuntan a cómo se organiza ese esfuerzo.

Mónica Díaz, mucama del Hospital Francisco López Lima, en el área de Terapia Intensiva de Adultos, sostuvo que existirían desigualdades en la asignación de guardias, lo que impacta directamente en las condiciones laborales del personal. “Lluvias de excesos de guardias para un grupo… y a los demás que los parta un rayo”, expresó, en un mensaje donde también remarcó la falta de reconocimiento a trabajadores que cubren múltiples áreas, muchos de ellos con años de servicio.

En paralelo, el gremio ASSPUR difundió un comunicado en el que amplía el alcance del conflicto. Según indicaron, desde distintos niveles del sistema de salud provincial se estaría dando una asignación discrecional de horas extras y guardias, lo que —de acuerdo a su planteo— podría generar situaciones de desigualdad entre trabajadores.

En ese documento, la organización también menciona posibles prácticas vinculadas a “clientelismo político”, y denuncia una presunta persecución hacia sectores sindicales no alineados. Además, exigieron criterios transparentes, equitativos y auditables en la distribución de las horas de trabajo.

Hasta el momento, no hubo respuestas oficiales específicas sobre estos planteos. Sin embargo, la coincidencia entre testimonios individuales y reclamos gremiales empieza a delinear un escenario que va más allá de casos puntuales.

Por un lado, trabajadores que advierten que sus ingresos no alcanzan sin sobrecarga horaria. Por otro, cuestionamientos sobre cómo se distribuyen esas mismas horas dentro del sistema. En el medio, hospitales que siguen funcionando mientras crece el malestar puertas adentro.

La frase que abrió el reclamo sigue circulando. Y con ella, una pregunta que empieza a repetirse entre quienes sostienen el sistema todos los días: cuánto más puede sostenerse así.