Los $637 millones que recibió Catriel: el dato que parece simple, pero necesita contexto

Catriel recibió durante mayo $637.534.972 en concepto de coparticipación municipal de impuestos, según el informe difundido por el Gobierno de Río Negro. El número parece fuerte y marca el volumen de recursos que la Provincia transfirió al municipio, pero necesita una explicación para no caer en una lectura equivocada: no todo ese monto corresponde estrictamente a mayo.

La cifra total surge de dos componentes distintos. Una parte, $346.055.030, corresponde al concepto “total a transferir abril 2026”. En términos simples, se trata de fondos vinculados a la liquidación de abril que fueron completados durante mayo. La otra parte, $291.479.942, aparece bajo el concepto “goteo diario mayo 2026”, que refiere a los envíos parciales que la Provincia realiza durante el mes a medida que se liquidan y distribuyen recursos coparticipables.

Dicho de manera cotidiana: Catriel recibió $637,5 millones durante mayo, pero ese total está formado por una parte que viene de abril y otra que fue enviada en distintos pagos durante mayo. Por eso, si se mira solo el número final, puede parecer que todo corresponde al mismo mes, cuando en realidad el informe combina dos momentos administrativos diferentes.

El llamado “goteo diario” es justamente eso: transferencias parciales que se van realizando durante el mes. No es un único pago mensual ni una suma extraordinaria, sino una forma de distribución progresiva de recursos. La Provincia informó que durante mayo transfirió más de $20.509 millones a municipios y comisiones de fomento, completando pagos correspondientes a la liquidación de abril de 2026 y complementando el goteo ejecutado entre el 2 y el 29 de mayo.

El informe también incluye a Peñas Blancas, comisión de fomento vinculada territorialmente a Catriel y parte directa de su zona de influencia. Según el detalle provincial, recibió $10.570.656 como total a transferir correspondiente a abril de 2026. El dato permite ampliar la mirada sobre el territorio: además de los fondos informados para el municipio de Catriel, también hubo transferencias provinciales hacia una comunidad cercana cuya vida cotidiana, económica y social está estrechamente conectada con la ciudad.

Para que la magnitud del número sea más fácil de dimensionar, una referencia cercana es la pavimentación de la colectora de avenida Mosconi, una obra reciente y reconocible para los vecinos. Esa intervención fue dividida en dos tramos, desde Roque Sáenz Peña hasta Añatuya y desde Añatuya hasta Canadá. Las ofertas adjudicadas a la empresa Bramix sumaron aproximadamente $660 millones para un total de ocho cuadras, lo que permite tomar como referencia orientativa un costo cercano a $82,5 millones por cuadra.

El dato no es solo cuánto recibió Catriel, sino cómo se lee: los $637 millones combinan fondos de abril y mayo, y equivalen casi a una obra como la colectora Mosconi.

Con esa comparación local, los $637.534.972 transferidos a Catriel durante mayo equivalen aproximadamente a 7,7 cuadras de pavimento como las de la colectora Mosconi. La referencia ayuda a poner en escala el volumen de recursos: el monto informado por Provincia es casi equivalente al costo total de una obra vial reciente y concreta en la ciudad.

Esa comparación, sin embargo, debe leerse con cuidado. No significa que esos fondos estén disponibles para hacer asfalto, ni que el municipio vaya a destinarlos a obra pública, ni que exista una relación directa entre la coparticipación y esa intervención vial. Sirve únicamente para traducir una cifra difícil de imaginar a una escala cotidiana y reconocible para la comunidad.

La coparticipación municipal de impuestos forma parte de los ingresos que reciben las ciudades desde la Provincia y es clave para el funcionamiento cotidiano de los municipios. Puede integrar el financiamiento general de salarios, servicios, gastos operativos, mantenimiento, obras, compromisos asumidos u otras obligaciones de la administración local. Pero el informe de transferencias por sí solo no permite saber cuánto dinero queda disponible, cuánto ya está comprometido ni a qué gastos específicos será destinado.

Por eso, el dato debe leerse con contexto. Informa cuánto transfirió la Provincia a Catriel por coparticipación, pero no reemplaza a una rendición presupuestaria municipal ni permite sacar conclusiones automáticas sobre el uso de esos recursos.

El número final es relevante: más de $637 millones transferidos a Catriel durante mayo. La lectura correcta es que $346 millones corresponden a la liquidación de abril y $291 millones al goteo diario de mayo. Y, llevado a una escala más cercana, ese monto equivale aproximadamente a casi ocho cuadras de pavimento tomando como referencia la obra de la colectora Mosconi.

En una ciudad donde cada obra pública, cada servicio y cada decisión presupuestaria impactan en la vida diaria de los barrios, conocer estos datos ayuda a ordenar la discusión pública. También permite mirar el territorio completo: Catriel como municipio cabecera de la zona y Peñas Blancas como comunidad cercana que también recibe fondos provinciales para su funcionamiento.

La pregunta de fondo no es solo cuánto dinero llega, sino cómo se informa, cómo se explica y cómo se vuelve comprensible para los vecinos. Porque cuando los números públicos se presentan sin contexto, parecen lejanos. Pero cuando se traducen a referencias concretas del territorio, ayudan a entender mejor la escala de los recursos que sostienen la vida municipal.

Catriel reclama respuestas por más de $1.000 millones destinados al Plan Director de Agua

El Concejo Deliberante de Catriel tuvo una sesión cargada de temas con impacto directo para la ciudad. Entre los principales puntos tratados estuvieron pedidos de informes sobre el Bono VMOS, las regalías del proyecto Calcatreu, fondos vinculados al Plan Director de Agua Potable, una ordenanza sobre grandes generadores de residuos y distintos reconocimientos a iniciativas deportivas, sociales, culturales y comunitarias.

La información fue confirmada por el Concejo Deliberante. Desde el bloque del Frente de Acción Vecinal, Carolina Piris destacó que los dictámenes tratados fueron elaborados con el objetivo de defender los intereses de la ciudad y promover una gestión más transparente.

Uno de los puntos centrales fue el pedido de información sobre los fondos del Bono VMOS y la necesidad de que Catriel sea incluida en la planificación de obras financiadas con recursos vinculados a una actividad que atraviesa el territorio local.

El tema tiene peso político y económico para la ciudad. El planteo busca saber qué lugar ocupará Catriel en la distribución y ejecución de obras asociadas a esos fondos, en un contexto donde la localidad reclama históricamente mayor reconocimiento por su rol territorial dentro de la actividad hidrocarburífera y energética.

Otro pedido de informes estuvo relacionado con las regalías que generará el proyecto minero Calcatreu. Desde el bloque impulsor sostuvieron que, si Catriel aportó durante décadas al desarrollo provincial a través de sus regalías hidrocarburíferas, también corresponde discutir cómo participará en la distribución de nuevos recursos provinciales.

Durante la sesión también se pidió información sobre más de $1.000 millones vinculados a la paralización del Plan Director de Agua Potable. El reclamo apunta a conocer qué ocurrió con fondos destinados a una obra clave para la ciudad y a sostener que esos recursos deben volver a invertirse en Catriel.

El acceso al agua aparece así como uno de los ejes más sensibles de la agenda pública local. No se trata solo de una discusión administrativa: involucra una obra estructural, recursos millonarios y una demanda básica para la vida cotidiana de los vecinos.

Otro de los proyectos tratados fue una ordenanza para establecer mayores contribuciones a grandes generadores de residuos y actividades de alto impacto ambiental. La iniciativa apunta a proteger los recursos municipales, ordenar responsabilidades y avanzar hacia una ciudad más sustentable.

En paralelo, el Concejo acompañó distintas declaraciones de interés vinculadas a actividades deportivas, sociales, culturales y comunitarias de Catriel. Entre ellas, se incluyeron iniciativas impulsadas desde el Poder Ejecutivo Municipal y propuestas vinculadas al medio audiovisual NOTICATRIEL, orientadas a reconocer experiencias que aportan a la identidad, la participación y el desarrollo local.

Pero uno de los puntos políticos más relevantes de la sesión fue la devolución a comisión de los dos proyectos vinculados a la regulación de las Juntas Vecinales. Esa decisión se tomó por unanimidad, con el objetivo de seguir trabajando una propuesta que reúna mayores consensos y garantice una participación vecinal más amplia.

La devolución a comisión se produjo luego de que el tema generara preocupación en sectores barriales. En la previa, el Consejo Vecinal había definido que los proyectos sobre el funcionamiento de las juntas debían volver a comisión para ser trabajados con los barrios antes de avanzar. Esa postura quedó expresada en el mandato que debía llevar la Banca del Pueblo al recinto.

La decisión del Concejo, en ese punto, dejó una señal institucional clara: cualquier modificación sobre las reglas de funcionamiento de las Juntas Vecinales deberá abrir una instancia de diálogo con los propios barrios.

La sesión dejó varios frentes abiertos. Por un lado, pedidos de información sobre fondos, regalías y obras clave. Por otro, una discusión ambiental vinculada a residuos y actividades de mayor impacto. Y, al mismo tiempo, un debate político sobre participación barrial y el rol de las Juntas Vecinales dentro de la vida institucional de Catriel.

En términos concretos, el Concejo avanzó con iniciativas que buscan respuestas del Ejecutivo y acompañó proyectos de reconocimiento comunitario. Pero el dato más fuerte fue que la reforma de las juntas vecinales no avanzó como estaba planteada y deberá volver a discutirse en comisión.

Ahora, el seguimiento estará puesto en dos cuestiones: qué respuestas llegan sobre los fondos y obras reclamadas, y cómo se abrirá el debate con los barrios para cualquier cambio en la normativa vecinal.

Catriel: Freno al proyecto que buscaba cambiar el funcionamiento de las juntas vecinales

La discusión por el funcionamiento de las Juntas Vecinales de Catriel tuvo un capítulo clave esta semana. Un dictamen que proponía modificar la normativa barrial generó rechazo en sectores vecinales, fue discutido por el Consejo Vecinal y terminó con una decisión concreta: que el proyecto vuelva a comisión y sea trabajado con los barrios antes de avanzar.

El tema no es menor. Las Juntas Vecinales son las organizaciones que representan a cada barrio, canalizan reclamos, administran fondos, impulsan mejoras, sostienen centros comunitarios y participan en la vida institucional de la ciudad. Además, a través del Consejo Vecinal, definen el mandato de la Banca del Pueblo, que tiene voz y voto en el Concejo Deliberante como un concejal más.

La polémica comenzó antes de la sesión del Concejo. La Junta Vecinal de barrio YPF difundió un comunicado en el que expresó su “total desacuerdo y repudio” al tratamiento del Dictamen 001/26 de la Comisión de Asuntos Vecinales, al considerar que no había sido trabajado junto a las juntas vecinales de Catriel.

Desde esa junta plantearon que cualquier modificación sobre el funcionamiento barrial debe ser discutida con quienes representan a los barrios. “La participación vecinal no puede ser eliminada ni subestimada”, señalaron en el comunicado, donde también solicitaron que el dictamen vuelva a comisión y se incorporen las propuestas de todas las juntas.

Según la documentación vinculada al tratamiento legislativo, el dictamen proponía una nueva ordenanza para regular el funcionamiento de las Juntas Vecinales y derogar la Ordenanza Municipal 113/19, que actualmente establece el marco de funcionamiento de las juntas, el Consejo Vecinal, la Banca del Pueblo, el sistema de elecciones, la administración de fondos, las rendiciones y las formas de intervención.

Ese punto fue el que encendió la alarma entre referentes barriales. No se trataba de una modificación menor, sino de un cambio de fondo sobre las reglas que ordenan la representación vecinal en Catriel.

Desde la Junta Vecinal de barrio YPF indicaron a VientoSur que, luego de la publicación del comunicado inicial, hubo una comunicación desde el ámbito del Concejo Deliberante para informar que el dictamen sería devuelto a comisión. También señalaron que en esa conversación se les pidió retirar la publicación de redes sociales, algo que la junta decidió no hacer.

Desde el ámbito del oficialismo en el Concejo explicaron que enviaron el dictamen por error a los presidentes de Juntas Vecinales junto con los dictámenes que si se habían trabajado para ser tratados en sesión.

En lugar de borrar el comunicado original, la Junta Vecinal de barrio YPF difundió después una aclaración pública. Allí informó que la Comisión de Asuntos Vecinales, junto al autor del dictamen, había decidido retirar el proyecto para garantizar un enfoque más democrático e incorporar la participación activa de todas las juntas vecinales.

La actualización bajó el tono del conflicto, pero dejó expuesto el punto central del reclamo: los barrios quieren ser escuchados antes de que se modifiquen las normas que regulan su propio funcionamiento.

El jueves 28 de mayo, el tema llegó al Consejo Vecinal. Allí, presidentes y representantes barriales analizaron el orden del día de la sesión ordinaria del Concejo Deliberante y definieron el mandato que debía llevar la Banca del Pueblo.

En ese encuentro, el punto vinculado a la reforma de las Juntas Vecinales fue uno de los más sensibles. Según quedó asentado en el acta, se planteó que los dictámenes sobre el funcionamiento de las juntas debían volver a comisión para ser trabajados con los barrios.

La votación fue contundente: 9 votos positivos para que el tema vuelva a comisión, ningún voto negativo y una abstención. En la práctica, el Consejo Vecinal dejó una señal clara: una reforma barrial no puede avanzar sin la participación directa de las juntas.

Durante la reunión también aparecieron cuestionamientos por la falta de tiempo para analizar los proyectos. Algunos representantes dejaron asentado que la documentación llegó con poco margen, lo que dificulta leer, consultar en cada barrio y votar con información suficiente.

Ese reclamo, recurrente en sesiones del Consejo Vecinal, explica varias abstenciones en otros puntos del orden del día. No siempre se trató de oposición al contenido de los proyectos, sino de una advertencia institucional: los barrios necesitan tiempo, información y participación real para definir posiciones.

La discusión deja una pregunta de fondo para la política local: quién decide cómo deben funcionar las juntas vecinales. Para los barrios, la respuesta fue clara: cualquier cambio debe ser construido con ellos, no solo desde los bloques del Concejo Deliberante.

Ahora, el debate deberá continuar en comisión. El desafío será transformar el conflicto en una instancia de trabajo real, donde las juntas puedan presentar propuestas, revisar los cambios y defender el rol que cumplen en cada barrio de Catriel.

Por ahora, el mensaje político fue directo: el reclamo vecinal tuvo impacto, el dictamen no avanzó como estaba planteado y las juntas pidieron ser parte de la discusión antes de que se cambien las reglas de la representación barrial.

¿Pueden usar el celular mientras te operan? Río Negro quiere poner reglas en los quirófanos

Un proyecto presentado en la Legislatura de Río Negro busca poner reglas claras sobre el uso de celulares dentro de quirófanos y áreas críticas de salud.

La pregunta toca una preocupación concreta para cualquier paciente: ¿qué pasa si un profesional usa el teléfono mientras se realiza una cirugía? ¿Está permitido? ¿Puede generar riesgos? ¿Se pueden sacar fotos? ¿Y si el celular está contaminado?

La iniciativa fue impulsada por los legisladores Lucas Pica y Facundo López, de Juntos Somos Río Negro, y apunta a ordenar una práctica que hoy forma parte de la vida cotidiana, pero que dentro de un quirófano puede tener consecuencias distintas.

El proyecto no propone prohibir completamente los celulares. Reconoce que en la medicina actual pueden ser útiles para consultar protocolos, revisar información clínica, acceder a aplicaciones de diagnóstico o comunicarse ante una urgencia.

Pero marca una diferencia clave: una cosa es usar el teléfono por una necesidad médica y otra muy distinta es atender llamadas personales, mirar redes sociales, mandar mensajes ajenos al trabajo o sacar fotos sin autorización del paciente.

Eso es lo que la propuesta busca limitar.

Uno de los argumentos centrales es sanitario. Los celulares se usan todo el día, pasan por manos, bolsillos, mesas, autos y distintos ambientes. Pero cuando ingresan a un quirófano no pasan por un proceso de esterilización como otros elementos médicos.

En los fundamentos del proyecto, los legisladores advierten que distintos estudios identifican a los dispositivos móviles como una posible fuente de contaminación microbiana. También señalan que algunos trabajos registraron tasas de contaminación de hasta el 93% en teléfonos celulares.

Por eso, el texto plantea que su uso dentro de áreas críticas debe estar regulado con protocolos de higiene, capacitación y criterios claros.

Si la iniciativa avanza, los celulares solo podrían utilizarse en quirófanos para fines justificados: urgencias médicas, acceso a historiales clínicos, consulta de protocolos o uso de herramientas de diagnóstico. Además, deberían estar en modo silencioso y alejados de la zona aséptica directa.

Lo que sí quedaría prohibido es el uso personal: llamadas que no tengan relación con la atención, redes sociales, mensajes ajenos al trabajo y cualquier registro de imágenes sin consentimiento expreso del paciente.

Los hospitales y clínicas, tanto públicos como privados, tendrían que elaborar sus propios protocolos internos para regular el uso, higiene y desinfección de dispositivos móviles en quirófanos y zonas de alta criticidad. También deberían capacitar al personal sobre los riesgos.

La discusión aparece en un momento donde la seguridad de los pacientes volvió a estar en el centro de la agenda sanitaria. En Río Negro, distintos casos judiciales y reclamos sociales pusieron bajo la lupa la importancia de los protocolos dentro de los establecimientos de salud.

El proyecto no busca demonizar la tecnología. El punto es otro: dentro de un quirófano, un celular no puede usarse como en cualquier lugar. La prioridad debe ser la seguridad del paciente, la asepsia y la concentración del equipo médico.

En términos simples, la propuesta intenta responder una pregunta que muchas personas quizás nunca se hicieron, pero que importa: qué límites debe tener el uso del celular cuando alguien está siendo operado.

Si se aprueba, Río Negro podría contar con una norma específica para ordenar esta práctica y reducir riesgos dentro de quirófanos y áreas críticas de salud.

Maltrato animal: quieren que las personas sancionadas queden registradas en Río Negro

Un proyecto presentado en la Legislatura de Río Negro busca crear un registro provincial de personas sancionadas o condenadas por maltrato y crueldad hacia los animales.

La idea es concreta: que quienes ya tengan una sanción firme o una condena por maltratar animales queden registrados oficialmente, tengan que realizar una capacitación obligatoria y puedan recibir consecuencias administrativas si no cumplen.

La iniciativa fue impulsada por la legisladora Magdalena Odarda, del bloque Vamos con Todos, y propone crear el “Registro Provincial de Personas Sancionadas y Condenadas por Maltrato y Crueldad Animal”.

El objetivo, según el proyecto, no es hacer una lista para escrachar públicamente a nadie. La finalidad sería administrativa y preventiva: que el Estado, los organismos competentes y las organizaciones protectoras puedan contar con información para actuar mejor y evitar que se repitan situaciones de violencia contra animales.

El registro incluiría a personas que tengan condenas penales o resoluciones firmes en sede administrativa por hechos de maltrato o crueldad animal. Es decir, no alcanzaría con una simple acusación o denuncia: debería existir una decisión firme.

Además, las personas incluidas tendrían que realizar un curso obligatorio de sensibilización sobre derecho animal, cuidado responsable y bienestar de los animales. El plazo para cumplir con esa capacitación sería de seis meses.

Si no cumplen, podrían perder beneficios impositivos provinciales o municipales. En otras palabras: no solo quedarían registradas, sino que también habría consecuencias concretas si ignoran la obligación de capacitarse.

La autoridad de aplicación sería la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, en coordinación con el Ministerio Público y otros organismos. El proyecto también aclara que deberá garantizarse el derecho de defensa y el debido proceso de las personas involucradas.

La propuesta parte de una idea de fondo que cada vez gana más lugar en la sociedad: los animales no son cosas. Son seres vivos, sienten dolor, miedo y sufrimiento, y el Estado debe contar con herramientas para protegerlos.

En Catriel, el tema no resulta ajeno. En los últimos años hubo denuncias, rescates e intervenciones vinculadas al abandono, el maltrato y el cuidado responsable de animales.

Uno de los casos más recientes fue el rescate de un caballo que, según informó Corazón Animal Catriel, habría permanecido tres días atado a un poste, sin agua ni comida. El animal tenía una lesión infectada en una pata y se encontraba en estado de extrema debilidad. En ese procedimiento intervinieron la organización proteccionista, Defensa Civil y la Comisaría Novena.

También hubo antecedentes judiciales por maltrato a perros. En 2021, una denuncia vecinal permitió el rescate de un perro que permanecía atado con una cadena corta, sin alimentación suficiente, sin agua y sin resguardo ante el clima. En ese caso intervinieron el Ministerio Público Fiscal y la Policía.

Estos hechos muestran que la discusión no es lejana ni abstracta. La violencia contra animales también aparece en las ciudades chicas, en los barrios y en situaciones que muchas veces empiezan como reclamos vecinales o publicaciones en redes.

El debate también se conecta con la prevención. Catriel viene realizando campañas de castración gratuita y acciones de tenencia responsable, especialmente para animales en situación de calle y familias que no pueden afrontar el costo de una cirugía.

A eso se suma el trabajo sostenido de organizaciones como Corazón Animal Catriel, que desde hace años realiza rescates, asistencia veterinaria, campañas solidarias y acompañamiento a animales abandonados o en situación de riesgo.

El proyecto provincial busca que el Estado tenga una herramienta más para actuar frente a estos casos. No reemplaza las denuncias, ni las investigaciones judiciales, ni el trabajo de las protectoras. Pero podría ordenar antecedentes y generar obligaciones para quienes ya fueron sancionados por maltrato.

Ahora la iniciativa deberá ser tratada en la Legislatura. Si avanza, Río Negro podría contar con un sistema provincial para registrar a personas sancionadas por crueldad animal y exigirles capacitación obligatoria.

Para Catriel, el debate toca una realidad concreta: qué hacer cuando un animal es abandonado, golpeado, atado, privado de agua o alimento, o sometido a situaciones de sufrimiento. Y también plantea una pregunta más profunda: cómo pasar de la indignación en redes a herramientas reales de prevención, control y responsabilidad.

Se detuvo la producción en Puesto Morales: la quiebra de Madalena entró en una nueva etapa

La crisis de Madalena Energy Argentina SRL sumó este sábado un hecho que marca un antes y un después dentro del conflicto que desde hace semanas mantiene en vilo a trabajadores, empresas y autoridades vinculadas al área Rinconada–Puesto Morales.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas al proceso, durante la jornada se completó la detención de la producción en el yacimiento y el último pozo activo dejó de operar durante la tarde.

De acuerdo con esas reconstrucciones, dentro del área sólo permanecieron en funcionamiento los sistemas mínimos necesarios para garantizar condiciones básicas de seguridad y suministro de energía, mientras que el personal operativo dejó de prestar tareas habituales.

Al cierre de esta edición, este medio pudo confirmar además que dentro del yacimiento permanecía únicamente personal afectado a tareas de seguridad.

El dato adquiere especial relevancia porque se produce en una etapa donde la discusión ya había comenzado a desplazarse desde la continuidad laboral hacia la implementación concreta de la transición operativa abierta tras la quiebra de Madalena.

Durante las últimas semanas, gran parte de las conversaciones giraron alrededor de la antigüedad laboral de los trabajadores, el futuro de los puestos de trabajo y las condiciones del traspaso hacia el nuevo esquema operativo. Este sábado apareció un dato nuevo: la producción quedó detenida.

Por el momento, este medio no pudo confirmar oficialmente cuáles fueron todos los factores que derivaron en la paralización ni si la medida responde a una única causa específica.

En los últimos días, trabajadores vinculados al área manifestaron inquietudes relacionadas con distintos aspectos de la transición en curso, entre ellos cuestiones vinculadas a la cobertura de riesgos laborales. Sin embargo, hasta el momento no existe una comunicación oficial que vincule de manera directa la detención de la producción con alguna situación particular.

Lo que sí aparece con claridad es que la crisis dejó de sentirse únicamente en expedientes, reuniones y negociaciones.

Ahora comenzó a impactar directamente sobre la actividad del propio yacimiento.

La discusión ya no pasa solamente por antigüedad, salarios o traspasos laborales. También involucra la continuidad efectiva de la producción en una de las áreas históricas de Catriel. En una ciudad donde la actividad petrolera atraviesa empleo, economía y vida cotidiana, llama la atención que las expresiones públicas visibles del arco político local sigan siendo, hasta ahora, escasas.

La novedad adquiere una dimensión todavía mayor porque ocurre apenas un día después de que el Gobierno de Río Negro comunicara oficialmente la adjudicación de las áreas Rinconada–Puesto Morales y Medianera a Geopetrol mediante el Decreto N.º 548/26.

En esa comunicación, la Provincia presentó la medida como una herramienta destinada a garantizar continuidad operativa, preservar puestos de trabajo y permitir que el nuevo concesionario inicie actividades a partir del 1 de junio.

La secretaria de Hidrocarburos, Mariela Moya, definió la adjudicación como una decisión estratégica para evitar la paralización de áreas maduras, sostener la producción y cuidar el empleo vinculado a la actividad hidrocarburífera.

Menos de 48 horas después de la oficialización de la adjudicación provincial, la producción quedó detenida.

La adjudicación se anunció para garantizar continuidad operativa. Menos de 48 horas después, la producción quedó detenida en Puesto Morales.

La situación también se desarrolla a pocos días de una audiencia convocada por el Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti para analizar distintos aspectos relacionados con la continuidad de la explotación y el futuro inmediato del área.

La causa ya había sumado tensión previamente con las medidas judiciales adoptadas en el expediente de quiebra.

Distintas fuentes vinculadas al proceso coinciden en que la continuidad futura de la explotación aparece encaminada desde el punto de vista administrativo y contractual, aunque persisten definiciones pendientes dentro del expediente judicial que todavía deben resolverse.

Esa tensión entre lo que ya está definido sobre el papel y lo que todavía no termina de materializarse en el terreno atraviesa buena parte de las conversaciones que hoy rodean al conflicto.

Mientras tanto, el expediente continúa avanzando con actuaciones vinculadas al proceso de quiebra y a la preservación de bienes relacionados con la empresa.

Aunque Catriel atravesó otros momentos de conflictividad petrolera a lo largo de su historia, distintas fuentes consultadas por VientoSur coinciden en que el escenario actual presenta características poco habituales: una quiebra judicial en curso, una transición operativa abierta, negociaciones laborales todavía pendientes y una paralización efectiva de la producción.

Desde que se conoció la quiebra de Madalena, VientoSur viene siguiendo de manera cronológica el impacto laboral, judicial y operativo del caso. La cobertura incluyó la carta difundida por trabajadores y ex trabajadores del área, las tensiones por la antigüedad laboral, las negociaciones por el traspaso, la intervención de la sindicatura, las medidas judiciales adoptadas en la causa y las definiciones pendientes sobre el futuro de Rinconada–Puesto Morales.

Ahora aparece un hecho nuevo y concreto.

La crisis ya no se discute solamente en expedientes, reuniones o borradores jurídicos.

Este sábado se detuvo el último pozo activo de Puesto Morales.

Y mientras el calendario avanza hacia el 1 de junio —fecha prevista por la Provincia para el inicio de operaciones del nuevo concesionario— una parte importante de las respuestas que esperan trabajadores, empresas y la propia comunidad de Catriel sigue pendiente.

Porque para muchas familias petroleras de la ciudad, la pregunta ya no es solamente quién operará el área o cómo quedará redactado un acuerdo.

La pregunta es cuándo volverá la actividad y bajo qué condiciones continuará funcionando uno de los yacimientos históricos de la región.


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Encontraron sin vida a Agostina Vega: quién es Claudio Barrelier, el único detenido por el caso

El caso de Agostina Vega tuvo el peor final. La adolescente de 14 años, que era buscada desde hacía una semana en Córdoba, fue hallada sin vida este sábado en una zona descampada del sur de la capital provincial.

El hallazgo se produjo en el sector de Ampliación Ferreyra, en un predio donde los investigadores realizaban rastrillajes desde hacía varias horas. La búsqueda había comenzado luego de que Agostina fuera vista por última vez el sábado 23 de mayo.

La causa está a cargo del fiscal Raúl Garzón y tiene como único detenido, hasta el momento, a Claudio Gabriel Barrelier, de 33 años, señalado como una persona vinculada al entorno familiar de la adolescente.

Según la reconstrucción publicada por distintos medios nacionales y provinciales, una de las líneas principales de investigación sostiene que Agostina habría tomado un remís y luego se habría dirigido a la vivienda de Barrelier, ubicada en barrio Cofico, en la ciudad de Córdoba.

Un elemento clave de la causa fue una cámara de seguridad que registró el ingreso de la adolescente a una vivienda. En un primer momento, la defensa del detenido había negado que la persona del video fuera Agostina. Sin embargo, luego trascendió que Barrelier cambió parte de su versión y admitió que la joven estuvo en su casa esa noche.

Barrelier fue inicialmente imputado por privación ilegítima de la libertad calificada. Tras el hallazgo del cuerpo de Agostina, la causa podría cambiar de calificación, aunque cualquier nueva imputación dependerá de las pruebas reunidas por la fiscalía, los resultados forenses y la reconstrucción final de los hechos.

El detenido se desempeñaba como empleado municipal en Córdoba y, según publicaciones periodísticas, cumplía funciones vinculadas a áreas de capacitación o tránsito. También trascendió que tenía un antecedente judicial previo por un hecho de privación ilegítima de la libertad contra otra mujer.

En las últimas horas, también se conoció que la defensa de Barrelier renunció luego de diferencias vinculadas a la estrategia del caso y a los cambios en la declaración del imputado.

La investigación no se limita únicamente al detenido. Tras el hallazgo del cuerpo, medios cordobeses informaron que el fiscal Garzón ordenó la imputación de Melisa Heredia, madre de Agostina, y el secuestro de su teléfono celular. También se habría secuestrado el celular de la abuela de la adolescente. La imputación no implica una condena, sino que forma parte de la investigación sobre el entorno y las circunstancias que rodearon la desaparición.

El fiscal ya había señalado antes del hallazgo que la búsqueda se realizaba “con vida y sin vida”, y que la investigación tenía distintas hipótesis abiertas. Ahora, el avance de la causa dependerá de los resultados de la autopsia, el análisis de los teléfonos, las cámaras de seguridad, los movimientos previos a la desaparición y las declaraciones incorporadas al expediente.

El crimen de Agostina generó conmoción en Córdoba y en todo el país. Durante los días de búsqueda, familiares, vecinos y organizaciones reclamaron respuestas y acompañaron las tareas para intentar dar con su paradero.

Aunque la Justicia todavía debe determinar la calificación final del hecho y confirmar si se trató o no de un femicidio, el caso vuelve a encender alertas en un país atravesado por la violencia contra mujeres, niñas y adolescentes. Según el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, en 2025 se investigaron 204 causas judiciales por posibles femicidios, con 219 víctimas en total: 200 víctimas directas y 19 vinculadas. El relevamiento oficial indicó que hubo una víctima directa cada 44 horas en el país.

También los observatorios sociales vienen advirtiendo la gravedad del problema. Ahora Que Sí Nos Ven relevó 262 femicidios, travesticidios, transfemicidios e instigaciones al suicidio durante 2025, a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país. La diferencia entre registros oficiales y relevamientos sociales muestra algo central: más allá de la calificación judicial de cada caso, la violencia contra mujeres, niñas y adolescentes sigue siendo una emergencia que exige prevención, respuestas rápidas y acompañamiento efectivo.

El caso vuelve a poner en discusión la vulnerabilidad de niñas y adolescentes, los vínculos de confianza dentro del entorno cercano y la necesidad de actuar con rapidez ante cualquier señal de riesgo.

Por ahora, la Justicia deberá determinar qué ocurrió desde el momento en que Agostina salió de su casa hasta el hallazgo del cuerpo. También deberá establecer el grado de responsabilidad de cada persona investigada y la calificación legal definitiva del caso.

Mientras tanto, el nombre de Agostina Vega se suma a una lista dolorosa de casos que exigen respuestas judiciales, protección efectiva y una mirada más profunda sobre las situaciones de violencia que atraviesan niñas y adolescentes en Argentina.

Franco Rivero volvió a insultar en redes y reabre el debate sobre la conducta de los funcionarios públicos

Un nuevo cruce en redes sociales volvió a poner en el centro de la escena a Franco Rivero, integrante del Tribunal de Cuentas de Catriel. Esta vez, el episodio comenzó luego de que una cuenta anónima publicara un video en el que se observa a una persona golpeando una puerta, dando a entender que no había atención en el organismo durante la mañana del viernes.

Rivero respondió desde su perfil personal con una serie de comentarios cargados de insultos, descalificaciones personales y acusaciones. Más allá del origen anónimo de la publicación y de si el reclamo por la atención del Tribunal era correcto o no, el tono utilizado por un funcionario público abrió una discusión más profunda: cuál es el límite entre responder una crítica y degradar la función institucional que se representa.

En los comentarios atribuidos a Rivero aparecen expresiones como “inútil”, “mugrienta”, “coimera”, “garca” y otras descalificaciones personales. También utilizó una frase de fuerte carga discriminatoria, que este medio decide no reproducir en el título ni amplificar innecesariamente, pero que forma parte del contenido que generó cuestionamientos.

El integrante del Tribunal también respondió que los viernes el organismo realiza asesorías. Esa explicación podría haber sido suficiente para aclarar el funcionamiento institucional. Sin embargo, el resto de los mensajes derivó en un intercambio agresivo que terminó desplazando el eje del debate.

El problema no es que un funcionario responda una crítica. Puede hacerlo. Incluso tiene derecho a defenderse si considera que una publicación es falsa o malintencionada. El problema aparece cuando esa respuesta se construye desde el insulto, la descalificación personal y expresiones incompatibles con la responsabilidad pública que exige integrar un órgano de control.

El Tribunal de Cuentas no es una oficina cualquiera dentro del Estado municipal. Es el organismo encargado de controlar el uso de los fondos públicos, revisar actos administrativos y advertir posibles irregularidades. Por eso, quienes lo integran tienen una responsabilidad institucional mayor: no solo deben controlar, también deben cuidar la forma en que intervienen en la discusión pública.

El episodio ocurre, además, en un momento de alta tensión política e institucional. Durante los últimos días, el Tribunal de Cuentas quedó en el centro de la agenda local por la denuncia penal vinculada a presuntas irregularidades en contrataciones entre el Municipio y la firma Atlas. En ese marco, sus integrantes reclamaron transparencia y defendieron el rol del organismo de control.

Justamente por eso, la conducta pública de sus miembros también queda bajo observación. Si el Tribunal exige responsabilidad institucional al Ejecutivo, sus propios integrantes también deben sostener un estándar mínimo de respeto, prudencia y seriedad.

No es la primera vez que Franco Rivero queda envuelto en cruces públicos de alto voltaje. VientoSur ya había registrado antecedentes de discusiones en redes con dirigentes y funcionarios locales, incluyendo un enfrentamiento con el concejal Gonzalo Gerez y publicaciones con descalificaciones hacia la intendenta Daniela Salzotto y el secretario de Gobierno Diego Pereyra.

También hubo antecedentes vinculados a cuestionamientos públicos sobre su conducta personal. En 2025, Rivero quedó en el centro de una denuncia contravencional por presunto acoso, episodio por el cual solicitó una licencia. En aquel momento, VientoSur informó que no constaban denuncias penales ni administrativas ante los organismos municipales, pero sí una presentación contravencional en sede policial.

El nuevo cruce en redes suma otro elemento a una discusión que ya no puede reducirse a una pelea digital. En Catriel, las cuentas anónimas se volvieron parte del escenario político: opinan, acusan, defienden, atacan y marcan agenda en temas sensibles. Pero el anonimato de una cuenta no habilita a un funcionario público a responder de cualquier manera.

En paralelo, el episodio también genera incomodidad política para Primero Río Negro. Rivero forma parte de un espacio que a nivel provincial conduce Ariel Rivero y que en Catriel tiene como principal referencia institucional a la concejala Elizabeth Cofré.

Cofré viene sosteniendo un perfil legislativo activo, con presencia en el Concejo y participación en distintos debates de la agenda local. Ariel Rivero, por su parte, busca ordenar y fortalecer el armado provincial de Primero Río Negro. En ese contexto, las intervenciones públicas de Franco Rivero terminan asociando al espacio con agravios personales, insultos y una forma de discusión que baja la vara del debate público.

También afecta, de forma indirecta, al Tribunal de Cuentas ya que la situación corre el foco de la denuncia penal que presentaron y lo pone sobre la conducta de uno de sus propios integrantes.

La pregunta de fondo no es si Rivero puede tener posición política. Puede tenerla. Tampoco si puede responder críticas. Puede hacerlo. La pregunta es si una persona que integra el Tribunal de Cuentas puede intervenir públicamente con insultos, acusaciones personales y expresiones violentas sin afectar la credibilidad institucional del organismo que representa.

Catriel atraviesa un momento donde se discuten temas sensibles: fondos públicos, contrataciones municipales, control institucional, denuncias penales, funcionamiento del Tribunal de Cuentas y responsabilidades políticas. En ese escenario, la ciudadanía necesita más claridad, más documentación y más explicaciones. No más agresiones.

Un funcionario público no deja de ser funcionario cuando escribe en redes sociales. Y cuando quien insulta integra un organismo encargado de controlar al Estado, el problema deja de ser personal y pasa a ser institucional.

La discusión pública puede ser dura, crítica y frontal. Pero no debería normalizar que quienes ocupan cargos públicos respondan con agravios, amenazas veladas o expresiones discriminatorias. Menos todavía cuando representan a un órgano que tiene la tarea de exigir transparencia, responsabilidad y cumplimiento de la ley.

Madalena: trabajadores advierten falta de cobertura ART mientras la Justicia define el futuro del área

La crisis de Madalena Energy Argentina SRL sumó una nueva preocupación laboral en Catriel: trabajadores vinculados al área Rinconada–Puesto Morales advirtieron una situación relacionada con la cobertura de Aseguradora de Riesgos del Trabajo —ART— mientras continúa abierto el proceso de quiebra y transición operativa.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de documentación consultada y distintas fuentes vinculadas al caso, la inquietud comenzó a circular dentro del yacimiento durante los últimos días, en paralelo al avance de actuaciones judiciales, relevamientos administrativos y definiciones pendientes sobre el futuro laboral de los trabajadores.

La novedad aparece en un momento especialmente sensible. Durante las últimas semanas, la discusión estuvo centrada en la continuidad laboral, la antigüedad, los salarios y el traspaso hacia un nuevo esquema operativo. Ahora, la cobertura ART suma otra pregunta concreta: bajo qué condiciones siguen trabajando quienes todavía están afectados al área mientras la Justicia ordena el proceso.

La situación no fue presentada por este medio como una denuncia cerrada ni como una acusación contra una parte específica. Se trata de una preocupación laboral surgida en el marco de una quiebra, contrastada con documentación y fuentes vinculadas al proceso.

En paralelo, una resolución del Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti fijó una audiencia para el 2 de junio, con intervención de la sindicatura y la Secretaría de Energía de Río Negro, para abordar la continuidad de la actividad, el traspaso del área, la existencia de nuevos concesionarios y la situación de los trabajadores.

Ese dato judicial es clave: confirma que la continuidad operativa y laboral del área todavía requiere definiciones formales dentro del expediente.

La resolución también señala la necesidad de reunir información sobre los bienes afectados a la explotación y ordenar la continuidad de la actividad de modo compatible con los protocolos industriales y ambientales correspondientes.

En ese contexto, la situación vinculada a la cobertura ART agrega una preocupación concreta dentro del yacimiento.

«La quiebra ya dejó de existir solamente en los expedientes: ahora también empieza a sentirse sobre los trabajadores, los activos de la empresa y el futuro operativo del área.»

Porque la discusión ya no pasa solamente por antigüedad, salarios o acuerdos de traspaso. También aparece una pregunta básica: qué sucede con la cobertura de los trabajadores mientras continúan las definiciones pendientes.

Desde que se conoció la quiebra de Madalena, VientoSur viene reconstruyendo de manera cronológica el impacto laboral, judicial y operativo del caso a partir de documentación, publicaciones oficiales y fuentes vinculadas al sector.

Este medio informó previamente sobre la caída de la empresa, la tensión por la antigüedad, la carta difundida por trabajadores, las negociaciones por el traspaso, la intervención de la sindicatura y las restricciones judiciales dispuestas para socios gerentes de la firma.

La nueva preocupación por la cobertura ART se suma ahora a una cadena de incertidumbres que ya impactan sobre trabajadores, familias y la actividad petrolera de Catriel.

VientoSur envió una consulta formal al Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti para conocer si existe alguna actuación o medida vinculada a esta situación. Al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.

Mientras tanto, el conflicto sigue trascendiendo los límites del yacimiento.

Durante las últimas semanas, el caso Madalena se instaló en grupos de WhatsApp, comercios, reuniones familiares y conversaciones cotidianas de Catriel. Lo que empezó como una discusión empresarial y judicial terminó convirtiéndose en una preocupación concreta para decenas de familias que siguen esperando definiciones sobre trabajo, salarios, cobertura y continuidad.

A pocos días de la audiencia fijada por la Justicia, una parte importante de esas respuestas todavía sigue pendiente.

Buscan limitar celulares e internet en cárceles de Río Negro para frenar estafas y amenazas

La Legislatura de Río Negro comenzó a recibir proyectos que ponen el foco en un problema cada vez más sensible: el uso de celulares e internet dentro de las cárceles y la posibilidad de que personas privadas de la libertad continúen organizando delitos desde los penales.

Una de las iniciativas propone incorporar el concepto de “privación de libertad digital” al sistema penal provincial. El objetivo es que la privación de libertad no se limite únicamente al encierro físico, sino que también contemple la restricción del acceso a dispositivos tecnológicos cuando puedan ser utilizados para cometer delitos.

El proyecto, presentado por el bloque Pro Unión Republicana, plantea modificar el Código Procesal Penal para limitar el uso de teléfonos celulares, internet y redes sociales dentro de las unidades penitenciarias de Río Negro.

En sus fundamentos, la propuesta advierte que muchas organizaciones criminales pueden continuar operando desde establecimientos penitenciarios mediante teléfonos móviles y conexión a internet. Entre los delitos mencionados aparecen estafas telefónicas, extorsiones, amenazas y otras maniobras delictivas.

El texto también menciona antecedentes registrados en Río Negro, entre ellos casos de internos acusados de liderar estafas desde prisión y secuestros recientes de celulares y chips dentro de establecimientos penitenciarios.

La iniciativa aclara que las comunicaciones con familiares, abogados y autoridades judiciales deberán seguir garantizadas, aunque mediante sistemas controlados por el Servicio Penitenciario.

En paralelo, otro proyecto presentado por el legislador César Domínguez, de Primero Río Negro, propone prohibir expresamente el ingreso, la tenencia y la utilización de teléfonos móviles, tablets y acceso a internet por parte de personas privadas de la libertad en todos los establecimientos penitenciarios de la provincia.

Esta segunda propuesta plantea reemplazar el uso de dispositivos personales por un sistema de comunicaciones institucionales, controlado exclusivamente a través de telefonía fija. Según el proyecto, las llamadas deberían realizarse en horarios específicos, con una duración máxima de cinco minutos y mediadas por una operadora.

Uno de los puntos más fuertes de la iniciativa es que cada comunicación debería informar de manera obligatoria a la persona que recibe la llamada que el contacto proviene de una institución carcelaria. Además, se deberían brindar los datos del interno y un número gratuito para realizar denuncias ante posibles delitos.

El proyecto también establece que el Ministerio de Seguridad y Justicia deberá encargarse del bloqueo e inhibición de toda señal de telefonía móvil dentro de los perímetros carcelarios, como medida para impedir el uso irregular de celulares.

En los fundamentos, Domínguez sostiene que la flexibilización permitida durante la pandemia ya no tiene sustento jurídico ni fáctico. Además, plantea que el uso de estos dispositivos dentro de los penales no constituye un derecho vulnerado, sino una herramienta que puede ser utilizada para extorsionar, estafar, amenazar e incluso organizar delitos más graves.

Ambas iniciativas deberán iniciar ahora su tratamiento en comisiones antes de llegar al recinto. El debate promete abrir una discusión de fondo sobre seguridad, derechos, control penitenciario y prevención del delito en Río Negro.

El punto central será cómo garantizar las comunicaciones legítimas de las personas detenidas con sus familias, defensas y autoridades judiciales, sin permitir que los dispositivos tecnológicos se transformen en una herramienta para cometer delitos desde el interior de las cárceles como ocurre ahora.